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6
Nov

Flores de Bach, Remedios para el Espíritu

Publicado por Malena el 6 de Noviembre de 2009

flores de bach, remedios para el espíritu

Cuando nos interiorizamos sobre este tema nos sorprende la eficacia que pueden tener los remedios aunque no se pueda explicar científicamente cómo actúan.

El principio filosófico en que se basa este tipo de terapia es que las enfermedades se producen como consecuencia de estados emocionales desequilibrados que hacen que el cuerpo pierda su inmunidad natural; que la naturaleza tiene en las flores un componente energético con el poder de restablecer el equilibrio perdido y que finalmente es el espíritu el que las personas logran recuperar para sembrar armonía a través de su personalidad.

Los remedios de Bach no tratan dolencias físicas ni están destinados a suprimir síntomas orgánicos directamente, sino que están orientados hacia los rasgos de la personalidad, el temperamento y el carácter de las personas, los proyectos, preocupaciones, miedos, inseguridades, falta de esperanza, inestabilidad, y otros estados emocionales que bloquean el desarrollo y el crecimiento de la gente y no les permiten disfrutar de la vida.

Edward Bach, un hombre sensible que desde muy joven conoció el dolor de la gente, se recibió de médico convencido que el arte de curar debería ser sencillo, indoloro, suave y eficaz.

Se dedicó a observar la naturaleza y pensó que en ella encontraría el sistema de curación que él buscaba.

Su salud era precaria hasta que finalmente le diagnosticaron una enfermedad incurable con un pronóstico de vida de tres meses.

Esta circunstancia fue decisiva para que se decidiera a abandonar todo y partir hacia Gales, para dedicarse a investigar la naturaleza y descubrir el método de curación que soñaba.

Con sus conocimientos sobre Homeopatía y su extraordinaria sensibilidad para percibir sus propiedades curativas, comenzó a seleccionar las flores que fueron dando lugar a la creación de su sistema.

Aplicó sus experimentos sobre él mismo, luego con animales y con plantas, hasta que finalmente administró este tipo de remedio a otras personas.

Las flores ayudan a tomar conciencia de las emociones que nos perturban y del efecto negativo que tienen en nosotros y hace posible el cambio hacia el aspecto positivo de las experiencias, permitiendo aprender de ellas, alejando la depresión y proporcionando paz y tranquilidad.

Actúan sobre las infinitas posibilidades que tiene la personalidad, revelando el buen humor que existe en todas las personas, mejorando la memoria y la atención, dando valor a los que tienen miedo, amplían la percepción, aumentan la creatividad y brindan capacidad de amar.

Bach tardó bastante tiempo trabajando en este proyecto, dando por tierra con los pronósticos agoreros de los médicos que le habían diagnosticado un mal incurable y un fin próximo.

Cuando consideró que su trabajo había terminado, entregó su obra a sus colaboradores y pocos días después dejó de existir mientras dormía, el 27 de noviembre e 1936.

Los remedios de Bach son absolutamente benignos, no producen reacciones adversas, todos pueden usarlas, incluso los niños y pueden tomarse junto a cualquier otro tipo de medicamento con la mayor seguridad y sin el menor riesgo.

Un informe que aparece en el libro de Philip M. Chancellor sobre las flores de Bach, relata la experiencia de una persona que le estaba administrando las gotas a su gato colocándolas en su bebedero.

Todos los días vaciaba el bebedero sobre unos bulbos de jacinto de poca calidad. Cuando esos bulbos florecieron, una alfombra de flores de primera clase cubrió esa parte del jardín, mientras los restantes, que no habían recibido la influencia de las gotas continuaron con su desarrollo normal y esperado dando cada uno una sola flor.

A partir de esa experiencia, roció con las gotas todo el jardín, el cual se llenó de un manto de flores.

Las flores de Bach también se pueden tomar para estados mentales negativos aunque no se tengan síntomas físicos, porque corrige los estados de humor, las actitudes, los malos pensamientos, libera de las preocupaciones y de los miedos, estados mentales que pueden hacer sufrir incluso aún más que una verdadera enfermedad.

Fuentes: “Flores de Bach”, de Bárbara Espeche, Ed. Continente, Argentina, 1990
“Flores de Bach”, de Phiop M. Chancellor, Ed. Lidiun, Buenos Aires, 1992

5
Nov

La Bioinformática y la Teoría de la Evolución

Publicado por Malena el 5 de Noviembre de 2009

Bioinformática y la teoría de la evolución

La revolución tecnológica en el área de la información hizo que la biología se convirtiera en una ciencia multidisciplinaria en la que participan matemáticos, químicos, físicos e informáticos.

Gran parte de los resultados obtenidos en el campo de la fisiología como en el de la evolución, aún se siguen revisando.

En 2001 se dio a conocer el primer esquema del genoma humano que permitió la secuenciación de todos los genes humanos (aproximadamente 23000), principalmente los que se relacionan con enfermedades.

No solo se estudian los genes sino sus secuencias reguladoras, los intermediarios de las proteínas, las secuencias entre un gen y otro y otros elementos.

Este avance tecnológico no solo es útil para la medicina sino también para la agricultura, la ganadería, la piscicultura y la ingeniería forestal.

En estos momentos existen empresas que venden chips con todos los genes de un genoma humano, de animales y de insectos.

En la actualidad, entre otras cosas, también se puede deducir cuáles son los genes responsables del crecimiento descontrolado de células, los que intervienen en el rendimiento de aceites en una planta, los responsables genéticos que hacen que la abeja reina se diferencie de las obreras o lo que ocurre en la metamorfosis de un insecto.

Hoy en días, sin conocimientos de bioinformática no se puede hacer genética, microbiología, biomedicina o biología evolutiva modernas.

La filogenómica, o sea la historia de la vida basada en los genomas o miles de genes, logra una mejor visión estadística de la relación genealógica entre las especies.

La tarea del bioinformático consiste en el manejo de la información biológica pero además puede formular hipótesis y probarlas.

La combinación de conocimientos en evolución genómica y bioinformática puede validar y predecir con eficacia enfermedades.

El hombre quiere saber cuál es el factor que lo diferencia de los animales que lo hace humano. Las investigaciones no han encontrado características genéticas del hombre que sean diferentes a las de un chimpancé. Sólo se pudo saber que los chimpancés cambiaron más que los hombres su genoma, según la teoría evolucionista.

En 2007, se descubrieron las primeras diferencias genéticas entre hombres y chimpancés relacionadas con la dieta y la actividad del cerebro, en las zonas del genoma que regulan la expresión de los genes.

Los datos genómicos actuales revelan la forma en que actúa la naturaleza que con las técnicas anteriores no se podía observar. Existen propiedades biológicas en los genes que se modifican en forma más rápida, que no se pueden explicar solamente por la acción de genes individuales.

La forma de interpretar el comportamiento celular ha sufrido un gran cambio, desde una perspectiva lineal de la información genética al estudio de gran cantidad de genes que forman redes complejas y dependen de muchas variables.

A pesar de los cambios, la teoría evolutiva es la que continúa contando con la mayor credibilidad en todo el campo de la biología.

Con el tiempo y el aumento progresivo de los datos, es probable que muchas de sus hipótesis se modifiquen, pero los pilares fundamentales de la evolución biológica se pueden considerar fuertemente afianzados.

La bioinformática equivale en la actualidad a lo que significaron para la genética en la década del ochenta, las técnicas de biología molecular.

Los que cuenten con estos conocimientos tendrán una participación clave en el desarrollo de la biología del siglo XXI.

Fuente: “Ciencia Hoy”, Revista de divulgación científica y tecnológica, nota de Hernán Dopazo, doctor en Ciencias Biológicas, Jefe de Investigación del Centro de Investigación Príncipe Felipe, Valencia, España, noviembre 2009.

4
Nov

El Genoma Humano

Publicado por Malena el 4 de Noviembre de 2009

el genoma humano

Los organismos están formados por 23000 genes, muchos menos de los que se creían, que en gran parte nos gobiernan El medio ambiente participa y puede hacer que algunos genes no se manifiesten.

La tecnología actual permite conocer, desde 2003, la información que contiene un gen, pero existen además otros elementos que intervienen, además de los genes, que faltan aún decodificar y que representan un 98% del genoma humano.

Esa información no nos dice que un solo gen sea responsable de una enfermedad, ya que las enfermedades son consecuencia de la interacción de varios genes, del medio ambiente y la participación de otros elementos que aún no se conocen.

Sin embargo, las variaciones genéticas individuales brindan la posibilidad de que en el futuro la medicina y los medicamentos puedan ser personalizados.

La ciencia está descubriendo que las diferencias en las especies no son causa de los genes por si mismos sino de la participación de los interruptores moleculares que son los que ordenan a los genes prenderse o apagarse y que se denominan materia oscura del genoma porque se encuentran en regiones del genoma no decodificable.

Todavía no se sabe qué es el fenómeno de la vida. Algunos creen que pudo tener origen en la Tierra y otros que pudo haber sido transportada por asteroides desde el espacio a este planeta.

Los experimentos han demostrado que a partir de un conjunto de moléculas inorgánica y bajo determinadas condiciones que recrean el principio de los tiempos en la Tierra, se puede crear materia orgánica.

Un gen no es una cápsula, sólo algunos de ellos pueden serlo porque también hay genes con funciones que los trascienden y que quizás nunca se logren descifrar.

La gente se cuestiona si algo es genético o adquirido, pero también hay elementos biológicos que influyen, que no son ni genéticos ni adquiridos.

Los genes no determinan por si mismos la diferencia entre las especies, ya que animales muy distintos pueden tener genes muy similares.

Nuestro genoma es 99% igual al de un chimpancé; y dentro de ese uno por ciento, en alguna parte, está la esencia que nos hace humanos y a cada uno diferente.

El genoma humano también tiene información sobre la personalidad y las capacidades de las personas y hasta nos podrían revelar quienes somos. Tal vez se pueda saber algún día qué clase de personas se puede llegar a ser y evitarlo si no es beneficioso para ella.

Aunque esa elección el hombre está en condiciones de hacerla utilizando su discernimiento.

Algunos apuestan a que se puede vivir sano y fuerte hasta los quinientos años; porque es probable que con la aplicación de células madres manipuladas para impedir que se enferme, en el futuro la gente podrá prolongar sus vidas muchos años.

La mayoría de las enfermedades que conocemos son debidas a causas genéticas pero los hábitos de vida pueden hacer que el organismo funcione normalmente.

Quien nace con un gen alterado está genéticamente determinado a desarrollar una enfermedad y también a trasmitirlo a su descendencia. El medio ambiente poco puede hacer en ese caso, tal vez retrasar o hacer más benigno ese proceso.

Esto ocurre con enfermedades como la hemofilia, la distrofia muscular, la fibrosis quística, la hemocromatosis, la enfermedad de Huntington.

Los científicos están tratando de descubrir los factores que pueden modificar lo que está genéticamente programado. La terapia genética, que consiste en usar los genes como medicina, tiene un futuro promisorio.

En un principio fue una propuesta para las enfermedades hereditarias pero ahora existen muchas más aplicaciones.

3
Nov

El Diluvio Universal y el Catastrofismo

Publicado por Malena el 3 de Noviembre de 2009

el diluvio universal y el catastrofismo

Uno de los conceptos que se relacionaron con el fijismo – pensamiento que postula el carácter inmóvil de la naturaleza – fue el catastrofismo, uno de cuyos representantes fue el naturalista George Cuvier (1769-1823) quien desarrolló una singular historia de la Tierra a partir de distintas catástrofes, entre ellas la del diluvio universal y el Arca de Noé.

Para Cuvier, la historia geológica se resume en una serie de catástrofes que extinguieron las especies que existían en esa zona del siniestro y que posibilitaron la aparición de otras especies provenientes de otros lugares lejanos que no habían sufrido el impacto de ese extraordinario fenómeno.

Sin embargo, a principios del siglo XIX, los defensores del fijismo, que se basaban en la historia del génesis y la teología, comenzaron a retroceder tras la evidencia de que existía un parentesco común entre las especies, a pesar de sus diferencias.

Surgió así el transformismo, que postulaba que las especies derivaban unas de otras, siendo la naturaleza un proceso dinámico.

Dentro del Cristianismo, Santo Tomás de Aquino y San Agustín, defendían la capacidad creadora de Dios pero no aceptaban que hubiera creado el mundo sólo en seis días.

San Agustín fue considerado un precursor de la teoría evolucionista; pero fue recién en el Renacimiento cuando se produjo el gran avance del mundo científico.

A pesar de la fuerte influencia del fijismo en la historia natural, a partir del siglo XVIII comenzó la separación gradual entre la ciencia y la teología, iniciándose el estudio de la naturaleza en forma racional.

Thomas Burnett (1635-1715) fue un teólogo que planteó la idea de que el agua caída según el relato bíblico del diluvio universal, durante cuarenta días con sus noches, provenía de las profundidades de la Tierra y no del cielo.

Ya en ese tiempo estaban convencidos de la existencia de agua subterránea, de manera que su teoría fue muy bien recibida, incluso por Newton, a pesar de que ser una teoría proveniente del terreno religioso.

Benoit de Maillet (1656-1738) diplomático francés que vivió en Egipto muchos años, tuvo una idea diferente.

Afirmó en un libro clandestino que logró evitar la censura de la iglesia, que la Tierra era mucho más antigua de lo que en ese momento se pensaba.

Según Maillet, la edad de la Tierra era de setenta mil años, antigüedad que se consideraba exorbitante para esa época.

En un primer momento la Tierra habría estado cubierta por una capa de agua y posteriormente habrían surgido las superficies terrestres.

El astrónomo y matemático francés Pierre-Louis Moreau de Mapertius (1609-1759) estudió el caso de un niño blanco nacido de padres negros, entreviendo la posibilidad de un mutacionismo primitivo.

Afirmaba que en la naturaleza ocurren en forma fortuita accidentes que posibilitan la aparición de nuevas formas de vida y que era evidente la existencia de una conexión universal.

La historia de la Tierra según Georges Louis Leclerc, conde de Bufón, en un principio intentó aunar la religión con la ciencia.

Bufón fue un naturalista interesado en las matemáticas y la física. Pensaba que en una primera etapa la Tierra provenía del Sol y que posteriormente se había enfriado y habrían aparecido las montañas y las rocas.

Luego de evaporarse los gases atmosféricos se produjeron las lluvias que fueron anegando toda la superficie terrestre.

Una vez que la temperatura llegó a un nivel adecuado surgió la vida marina. El agua se fue absorbiendo lentamente y fue apareciendo la vida vegetal y el vulcanismo.

El clima tropical favoreció la aparición de los grandes animales; finalmente se separaron los continentes y recién en el último período, que aún no ha concluido, surgió el hombre.

Fuente: Colección Grandes Pensadores, Darwin, Vida Pensamiento y Obra, Ed. Planeta DeAgostini, España, 2007

2
Nov

La Identidad

Publicado por Malena el 2 de Noviembre de 2009

La identidad

La identidad es el sentimiento de ser siempre el mismo a través de los cambios y del paso del tiempo. Es el ser que uno es, que incluye nuestro origen y nuestro pasado; que no admite borrones y cuentas nuevas, ni espacios vacíos de contenido ni huecos existenciales.

Somos lo que somos, una entidad que no se puede negociar ni adoptar, aunque nos veamos obligados a abandonar el país de origen y radicarnos en una cultura de características diferentes, aunque cambiemos de status social, nos ganemos la lotería o se modifiquen nuestras condiciones físicas o intelectuales.

La personalidad, que incluye el temperamento innato y el carácter adquirido, puede evolucionar y reestructurarse con el tiempo, pero la identidad no cambia, porque es el trayecto hacia uno mismo, lo que nos hace únicos y distintos, nuestra esencia verdadera, el ser que somos.

Nuestra identidad es el testigo silencioso, el observador interno que permanece invariable desde el nacimiento hasta la muerte y que está siempre atento para ser descubierto.

No podemos pretender olvidarnos de nuestra esencia, desconectarnos de quienes somos ni desprendernos del pasado, sin riesgo de perdernos a nosotros mismos en ese intento.

Por más doloroso que resulte el pasado tiene la jerarquía de lo genuino y la garantía de que es enteramente único y nuestro.

No podemos renegar de lo que verdaderamente somos porque aunque nuestro origen nos condena también nos inspira. Es el condicionamiento necesario para ser el que somos, porque peor que eso es no ser nada.

Los pueblos sólo pueden avanzar a partir de lo que son y nunca copiando la historia de los otros.

Si la juventud ignora su origen y se adhiere obnubilada a una identidad construida por otros, corre el peligro de mantenerse siempre marginado, y ser el que no tiene grupo de pertenencia sino de referencia.

Aunque vivamos en otro país cuarenta años y seamos ciudadanos, nunca seremos ellos, seremos nosotros mismos usando una máscara prestada que no es real, destinados a pertenecer a esa franja cruel discriminada, que reniega de sus ancestros.

Si bien el hombre siempre ha emigrado de un lado a otro, se llevó siempre a todas partes sus tradiciones; esto se puede comprobar en todos los países donde distintas etnias se enorgullecen de su pasado.

Lo nuevo no existe, tampoco existe la novedad, eso que todos repiten en versiones diferentes. Pero cuando la identidad es genuina, supera cualquier intento copiado, aunque parezca que haya surgido de la nada; simplemente porque es única y solo de la unicidad puede emerger lo renovado.

Por ejemplo, las empresas selectoras de personal están orientando sus búsquedas de personal hacia blogs personalizados.

Allí es donde creen que encontrarán a la persona genuina y única que necesitan, a través de la radiografía mediática que se hacen a si mismos los posibles candidatos, que a los ojos de un buen observador no pueden ocultar nada.

Los medios tradicionales de selección a las consultoras no les sirven porque obtienen respuestas esperadas, y brindan una imagen fabricada, la del personaje con su máscara.

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