Filosofía

Ideas estéticas de Sócrates

Publicado por Ruben Avila

Si tanto en el campo de la lógica, la ética o el arte, los sofistas eran relativistas, como hemos podido comprobar en nuestros últimos artículos, se encontraron con un potente enemigo, en su época, que les atacó sin piedad… en casi todo. Estamos hablando de Sócrates, que sería seguido en la crítica sofista por su alumno más aventajado, Platón.

socrates

¿Qué dijo Sócrates?

Sócrates vivió entre el 469 a. de C. y el 399 a. de C., la primera fecha la de su nacimiento y la segunda la de su muerte, y aunque nos han llegado muchos escritos sobre su vida y pensamiento de la mano sobre todo de Jenofonte y Platón, nos encontramos con un problema importante al acercarnos a su obra escrita porque, simplemente, no existe. Sócrates no era dado a escribir, así lo que sabemos sobre su pensamiento es un conocimiento de segunda mano, de lo que los demás dijeron que decía. Sin embargo, a pesar de que lo que puso Platón en boca de Sócrates en ocasiones era la opinión del primero, como así era su opinión sobre la belleza, sí que parecen reales las conversaciones con artista que relata Jenofonte en su Recuerdos de Sócrates.

Como asegurábamos al principio del artículo, Sócrates atacó el relativismo de los sofistas en todos los campos, salvo en el del arte. En el que al contrario de en la moral sí que aceptaba ciertos elementos cambiantes, relativos.

Por su carácter, forma de ser y pensamiento, Sócrates consideraba el bien y la verdad como valores absolutos. Así, no dependerían del contexto, ni de las circunstancias, ni de los pueblos. Aquellos existirían por encima de estos, rigiendo la vida de los humanos en cualquier situación. Pero el arte es diferente.

El trabajo del artista

A diferencia del zapatero o el herrero, cuyo trabajo es realizar objeto que no existen en la naturaleza (no encontrarás un zapato que no haya sido creado por una persona), el pintor o el escultor tratan de imitar lo que ya existe en la naturaleza. Y aunque esta realidad, en nuestra época no sea del todo cierta, sí que en la Antigua Grecia se ajustaba a la realidad. Así que tanto la pintura como la escultura son de carácter imitativo y representativo, algo de lo que las otras artes (lo que ahora llamaríamos oficios) carecen.
Nos cuenta Jenofonte que Sócrates le dijo al pintor Parrasio: «la pintura es una representación de lo que se ve».

Todo encaja

Esta idea socrática cuadraba con la idea griega del carácter pasivo y reproductivo del intelecto, a nivel general, es decir, imitativo y representativo. El arte, como obra directa del intelecto humano, no podría tener características diferentes.

Por esta razón fue fácilmente acogida y se convirtió, después, en premisa de los sistemas estéticos planteados por los dos grandes filósofos de la Grecia Clásica, como son Platón y Aristóteles. No olvidemos, el primero discípulo de Sócrates y el último, a su vez, de Platón.

En el diálogo mencionado, entre el pintor y el filósofo, descubrimos cómo trataban de encontrar una palabra para definir la idea del arte como representación. Más tarde, como veremos, se fijó para siempre el término que estaban buscando, esto es, la «mímesis».

Imagen: http://www.aafi.es

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