Filosofía
Inicio Lógica El verbo ser

El verbo ser

Publicado por Esteban Galisteo Gámez

El verbo ser es uno de los verbos que más estimulado el pensamiento filosófico desde los inicios de la filosofía. En efecto, buena parte de la filosofía occidental se ha construido sobre este verbo. Sea como fuere, aquí no vamos a hablar de la conjugación de este verbo ni lo vamos a caracterizar desde un punto de vista lingüístico, sino que vamos a ver sus aspectos relevantes desde un punto de vista filosófico.

verbo ser

Con el verbo ser expresamos distintas cosas

Consideremos las siguientes proposiciones:

(1) José Monje Cruz es Camarón de la Isla.

(2) Camarón de la Isla es gaditano.

(3) Los gaditanos son andaluces.

(4) La Luna es esférica.

En cada caso, el verbo ser tiene un sentido distinto desde un punto de vista lógico. En efecto, en (1) el «es» expresa identidad. Dice que «José Monje Cruz» y «Camarón de la Isla» son el mismo objeto. Desde este punto de vista, (1) tiene esta forma lógica: «a = b».

En el caso de (2), el «es» expresa la relación de pertenencia. Lo que significa es que Camarón de la Isla pertenece al conjunto o la clase de los gaditanos. La forma lógica de este enunciado es esta: «a ϵ B». El signo «ϵ», que es una letra del alfabeto griego, la eta, forma parte del vocabulario de la teoría de conjuntos.

En (3) el «son» expresa la relación de inclusión. Se trata de una relación que se da entre conjuntos. Lo que dice es que la clase o conjunto de los gaditanos está incluida en la clase o conjunto de los andaluces. Obsérvese que es una relación diferente, ya que en el caso de la pertenencia se dice que un cierto objeto pertenece a cierto conjunto. En cualquier caso, la forma lógica de (3) es «A ⊆ B».

Finalmente, en (4) el «es» se utiliza para predicar una propiedad de un objeto. En este caso, decimos que la Luna tiene la esfericidad como propiedad, característica, nota o cualidad. La forma lógica de un enunciado como (4) es «Pa».

El verbo ser: lógica y lenguaje

Los usos que hemos expuesto en (1)-(4) se han utilizado frecuentemente como prueba para defender que el lenguaje es engañoso. Se ha considerado así que el lenguaje encubre el pensamiento, ocultando lo que expresemos a través de las palabras. Para captar los pensamientos expresados en (1)-(4) y ocultados por el lenguaje, se propuso el análisis lógico, el cual nos permite llegar a la forma lógica de los enunciados. Ver la forma lógica de los enunciados (1)-(4) nos ha permitido ver que son distintos, esto es, que no expresan lo mismo.

Los principales promotores de este punto de vista han sido, desde finales del siglo XIX y durante la primera mitad del siglo XX, Gottlob Frege, Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein en su primera filosofía. A este respecto, Frege el primero en proponer un análisis lógico basado en la matemática, que distinguía dos categorías: argumento y función. Este análisis era considerado por Frege más profundo que el análisis gramatical, en términos de sujeto y predicado.