Filosofía

La Tierra Gemela

Publicado por Esteban Galisteo Gámez

En un artículo titulado «El significado de ‘significado'» publicado en 1975 Hilary Putnam presentó su famoso experimento mental de la Tierra Gemela. Con este experimento mental Putnam pretendía demostrar que los significados no están en la cabeza. Nacía así el externalismo semántico. La tradición dominante venía de Frege, sobre todo. Según el primero el significado no era una entidad mental, sino una entidad abstracta que podía ser aprehendida a través de un acto psicológico individual, a saber, captándolo. Este significado captado servía para determinar la referencia del término. De este modo, el punto de vista tradicional mantenía dos tesis: por un lado, que conocer el significado de un término es estar en un determinado estado mental y la segunda que el significado determina el referente o la extensión de un término. El objetivo de Putnam es demostrar que esta es una concepción errónea, para lo cual inventa su experimento mental de las Tierra Gemela.

La Tierra Gemela

Hilary Putnam

Putnam nos pide que imaginemos un planeta en algún lugar lejano, llamado Tierra Gemela. La Tierra Gemela es idéntica al planeta Tierra. Gira en torno a una estrella idéntica al Sol y sus habitantes, al menos parte de ellos, hablan castellano. De hecho, Putnam nos invita a imaginar que en la Tierra Gemela existe una contrapartida de cada uno de nosotros, un doble exactamente igual, que incluso tiene una biografía idéntica a la de su contraparte de la Tierra. Solo hay una diferencia entre la Tierra y la Tierra Gemela, a saber, en la Tierra Gemela los ríos, los mares, los lagos, etc. no contienen H2O, sino una sustancia superficialmente idéntica, cuya estructura química es XYZ. Los habitantes de la Tierra Gemela utilizan este líquido, el XYZ, para limpiar, para beber, para bañarse, etc. exactamente del mismo modo que los terrestres utilizamos el H2O. Además, los castellanoparlantes de la Tierra Gemela emplean la palabra «agua» para referirse al XYZ. Según Putnam, «agua» tendría un significado distinto en la Tierra Gemela al que tiene en la Tierra. En la Tierra Gemela «agua» significa XYZ; en la Tierra «agua» significa H2O.

Ahora bien, Putnam nos pide que imaginemos a un individuo, Óscar, y a su doble en la Tierra Gemela, Óscar Gemelo. También nos pide que imaginemos una época previa en la que la química no está lo suficientemente avanzada ni en la Tierra ni en la Tierra Gemela, de tal modo que no se conoce la estructura química del agua de la Tierra ni la de la Tierra Gemela. En este caso, Óscar y Óscar Gemelo tendrán el mismo estado psicológico hacia el agua de sus respectivos planetas. Es decir, dado que son idénticos y dado que el H2O y el XYZ son superficialmente líquidos idénticos, el estado psicológico de Óscar hacia el H2O y de Óscar Gemelo hacia el XYZ serán idénticos, sin embargo, la palabra utilizada, «agua», dice Putnam, sigfnifica dos cosas distintas en cada caso, en virtud de que cada hablante particular, Óscar y Óscar Gemelo, se refiere con «agua» a la misma sustancia que satisface el predicado «ser el mismo líquido» que el líquido al que siempre han llamado «agua». Así, Óscar llama «agua» a todo líquido al que siempre ha llamado agua y este es el que tiene como estructura química H2O. Si viajara a la Tierra Gemela y conociera la estructura química del agua de allí, XYZ, diría que esa sustancia no es agua. Lo mismo ocurre para Óscar Gemelo. De este modo, concluye Putnam que «la extensión de un término no viene fijada por un concepto que el hablante individual tenga en su cabeza».