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Kant y la exposición metafísica del espacio

Publicado por Malena

Kant utiliza la palabra metafísica, en el sentido de fundamento del conocimiento de la naturaleza; y va a mostrar que el espacio y el tiempo son la base de las matemáticas.

La exposición metafísica del espacio de Kant consta de dos tesis: la primera es que el espacio es independiente de la experiencia, o sea “a priori”.

El espacio presupone la experiencia y las percepciones, es decir, que cualquier experiencia sensible o sensación externa presupone el espacio; por esta razón lo considera “a priori”, o sea que el espacio es la forma que le da la intuición a las percepciones.

Kant y la exposición metafísica del espacio

No podemos pensar las cosas sin el espacio pero sí podemos pensar el espacio sin las cosas.

El término “a priori” Kant lo utiliza como sinónimo de “puro”; y significa independiente de la experiencia, o sea la razón pura o “a priori”, o la intuición pura o “a priori”.

Kant tiene que demostrar que el espacio es una intuición, no un concepto, porque un concepto define a los objetos en general, por ejemplo a todos los hombres y no a un hombre en particular; y la intuición es el conocimiento directo de un individuo en particular. El espacio es entonces intuición pura o “a priori”.

La segunda tesis es la exposición trascendental, que es una palabra que deriva de trascendente y cuyo significado tradicional es que el objeto existe en sí y por sí, independientemente de mí.

Pero para Kant, el objeto de conocimiento no tiene una realidad en sí y por sí, sino algo diferente a la vivencia, una realidad objetiva en relación con el sujeto, y esa objetividad se fundamenta en la correlación del conocimiento objeto y sujeto.

Para que algo sea objeto de conocimiento se tienen que dar ciertas condiciones en el sujeto, que son los supuestos, o sea lo que Kant denomina condiciones trascendentales de la objetividad.

El espacio es el supuesto o condición de la posibilidad del conocimiento de las cosas.

Por ejemplo, en geometría, las figuras son intuiciones puras, “a priori”, independientes de la experiencia, o sea que el espacio es el primer supuesto de la geometría.

Cuando aplicamos la geometría a las cosas de la experiencia ocurre algo asombroso, podemos comprobar que estas cosas coinciden con la geometría pura en armonía perfecta.

Kant nos dice que la realidad tiene que forzosamente tener la forma de la geometría, porque el espacio, que es una intuición, es la forma de toda intuición posible.

El espacio es la forma de la sensibilidad, la capacidad del hombre de tener sensaciones es la que les otorga e esas sensaciones la forma del espacio.

El espacio no es una cosa sino una forma “a priori” de todas las cosas.

Por lo tanto, los juicios sintéticos y “a priori” en las matemáticas son posibles, porque se basan en el espacio y el tiempo que son las condiciones de la posibilidad del conocimiento matemático.

Ponemos los caracteres del espacio y tiempo en los objetos, que no son objetos en sí y por sí, sino lo que proyectamos en ellos, porque les hemos insertado “a priori” el carácter espacial.

Fuente: “Lecciones preliminares de filosofía”, Manuel García Morente,

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