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Movimientos filosóficos

Publicado por Ruben Avila

Durante la época helenística, junto a los cambios de formas de vida, de transformación de los tipos de gobierno… También se produjo un cambio en el ámbito de la filosofía, acorde con los nuevos tiempos. La principal aspiración dejó de ser conocer el mundo, la naturaleza, y la vida humana, pasando al primer plano la necesidad de lograr lo necesario para vivir bien y ser feliz. Lo que, por su parte, tuvo determinadas repercusiones en el campo de la estética, ya que los filósofos dejaron de preguntarse qué era la belleza y el arte sino en qué medida sirven para lograr la felicidad, que recordemos se convirtió en el eje central de la filosofía.

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Esta es la principal razón de que dijéramos hace unos días que el mundo helenístico, y Roma después, no innovo en el ámbito de la estética, respecto a las ideas de belleza y arte, ni aporto gran novedad. Las ideas helénicas, representadas por Aristóteles y otros pensadores griegos, siguieron vigentes.

Tres nuevos movimientos filosóficos

Teniendo en cuenta la nueva consideración, digamos que, vital. El nuevo aspecto que comenzó interesar a los filósofos, y que hemos sintetizado en la búsqueda de los medios para vivir bien y feliz, durante esta época surgen tres nuevas corrientes de pensamiento, alternativas a las platónicas y aristotélicas, que también escribieron sobre la vida feliz. Estas tres nuevas corrientes son la hedonista, la moralista y la escéptica.

1. Hedonismo. Resumiendo, y probablemente sea resumir en exceso, esta corriente de pensamiento abogaba por la búsqueda de los placeres para lograr la felicidad. Busca lo placentero y escapar de lo doloroso. Pero esto no significa, un apunte importante, que sea una búsqueda sin freno, de ahí que asegurara que la afirmación anterior era simplificar en exceso. El Hedonismo planteaba la búsqueda del placer y escapar del dolor, por lo que hay que ser lo suficientemente prudente como para no acercarse a un placer que luego nos traiga dolor.

2. Moralismo. Según los moralistas, y siendo lo más concisos posibles, la virtud es la única fuente de felicidad. Lo demás es puro humo, que huye de nosotros a la mínima oportunidad. Lo virtuoso, y sólo esto, es lo que nos acercará a la verdadera felicidad.

3. Escepticismo. Los escépticos planteaban una nueva vía para encontrar la felicidad que se fundaba en evitar las dudas y las dificultades de la vida. Huyendo de lo costoso y de las preocupaciones podremos llegar a ser felices.

Estas tres corrientes filosóficas, a las que se adscribían muchos pensadores, en una primera fase no aportaron grandes nombres, como los Sócrates, Platón o Aristóteles de otras épocas, ya que dejaron de actuar de manera individualizada, para fijarse en escuelas. Y aunque es cierto que tanto Platón, con la Academia, como Aristóteles, con el Liceo, crearon escuelas para impartir sus conocimientos, eran escuelas que estaban opacadas por la potente luz que irradiaban sus principales figuras, es decir, Platón y Aristóteles. No había pensador que pudiera hacerles sombra.

Sin embargo, en esta nueva época, cambia el foco y las escuelas ganan fuerza respecto a los nombres individuales.

Imagen: modestino.blogspot.com.es

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