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Pedro Abelardo

Publicado por Esteban Galisteo Gámez

Pedro Abelardo es el tipo de persona con la que pasar más de cinco minutos conversando puede resultar un suplicio, al menos si se discute sobre alguna cuestión filosófica con él, si bien fue un genio admirable y estaba ocho siglos adelantado a su época. Pedro Abelardo nació en Francia en La Pallet, en el año 1079 y murió en 1142, en Châlons. Desde un punto de vista filosófico, destacó por ser un lógico eminente y por dar su propio giro lingüístico en filosofía, en pleno siglo XII, 800 años antes de que se diera el giro lingüístico en la historia. Además de por su inteligencia filosófica, Pedro Abelardo también se hizo famoso por su romance con Eloísa, el cual ha llegado al cine, la música y la literatura. Veremos todo esto a continuación.

Pedro Abelardo

Abelardo y Eloísa

1. El hombre: Abelardo y Eloísa

En 1115 Abelardo conoce al canónigo de la Catedral de París, Fulberto. Este le confiará la educación de su sobrina Eloísa a Abelardo. Sin embargo, entre los años 1117 y 1119, Abelardo y Eloísa mantendrán una relación amorosa en secreto, hasta que finalmente todo termina saliendo a la luz y explotando uno de los escándalos amorosos más famosos de la historia. En efecto, fruto de la relación entre Abelardo y Eloísa nacerá un hijo, Astrolabio. El embarazo de Eloísa es lo que comenzará el escándalo que agitará la rueda de la fortuna en contra de la pareja.

Al iniciarse el escándalo, Pedro Abelardo decide secuestrar a Eloísa, a quien hospeda en casa de su hermana. Como a Abelardo, que se dedica a la docencia, no le conviene manchar su nombre, decide casarse con Eloísa, aunque la boda se celebra en secreto. Sin embargo, el tío de la muchacha, Fulberto, decide hacer pública la noticia de la boda, supuestamente para guardar el honor de Eloísa. A Abelardo esto no le gusta nada, de modo que decide enviar a la pobre Eloísa al monasterio de Argentuil, lo cual gustará mucho menos a Fulberto. Este último, no está nada contento con la decisión de Abelardo, así que manda castrar al pobre Abelardo. Por la noche unos criados de Fulberto entran en la habitación de Abelardo y lo castran, para huir de la escena del crimen.

Abelardo se encierra en un monasterio en Saint-Denis y manda a Eloísa ordenarse monja en Argentuil. No volverá a la enseñanza hasta el año 1120.

2. El filósofo: aportaciones de Pedro Abelardo

Como decíamos al principio, Pedro Abelardo es un hombre adelantado a su tiempo. Vale la pena decir aquí, aunque solo sea de pasada, que además de filosofía, también compuso canciones y escribió poesía. En cualquier caso, sus aportaciones en el campo de la filosofía son las siguientes:

a) Una solución al problema de los universales. Es aquí donde nos encontramos con el giro lingüístico que dio Abelardo. Para él los universales pertenecen al ámbito lógico-lingüístico que une el mundo subjetivo de la mente con el mundo real o externo a la mente. Se trata de categorías que relacionan el mundo mental con el mundo real. Esta doctrina se conoce como conceptualismo.

b) En ética intentó una superación de la moral penitencial y del pesimismo agustiniano, a través del análisis de conceptos morales, tales como virtud o pecado. Tras este análisis el siguiente paso es la redefinición de la ética. Con su obra, Scito te ipsum (Conócete a ti mismo), rompe con la tradición cristiana de recopilar textos clásicos. En efecto, la obra de Pedro Abelardo no tiene precedentes, consiguiendo de nuevo adelantarse a su tiempo.

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