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La Violencia Simbólica

Publicado por Malena

Los medios nos transmiten imágenes que representan distintas formas de violencia simbólica.

La violencia simbólica es el empleo de modelos estereotipados mediante mensajes subliminales portadores de valores perimidos, como los que relegan a la mujer a un rol de empleada doméstica.

Son las señales que tienen un significado peyorativo hacia ciertos sectores de la sociedad que no cumplen con las expectativas consideradas necesarias para ser aceptadas, como tener baja estatura, ser mayor, ser pobre, discapacitado, tener sobrepeso, calvicie, nariz grande o la piel oscura.

Con el pretexto de provocar la risa fácil, en el medio televisivo se recurre siempre a alguna forma de violencia simbólica, ridiculizando al otro, obligándolo a adoptar poses obscenas que puedan atraer a numeroso público para que se divierta, viendo cómo los demás se someten y humillan ante los poderosos de turno adoptando actitudes degradantes.

Las mujeres son consideradas objetos sexuales o adornos que forman parte de la escenografía, para que se luzca algún hombre dueño del programa o para que se venda algún producto.

Todos estos mensajes que recibimos continuamente desde cualquier medio, nos van anestesiando y nos acostumbramos a tolerarlos para evitar ser catalogados como personas demasiado susceptibles por no aceptar el lado humorístico que puede tener una situación en la que alguien hace el ridículo.

Las mujeres suelen ser el blanco perfecto para provocar hilaridad, cuando aparecen como tontas, superficiales, escasas de luces, preocupadas por cosas insignificantes y limitando su capacidad a los temas relacionados a la belleza, la moda y el físico.

La realidad televisiva de hoy no difiere mucho de los métodos que usaban los señores feudales para divertirse, cuando se elegía como bufón del rey a un enano que provocaba risa con su sola presencia.

La discriminación sigue siendo un recurso para hacer reír a mucha gente y los poderosos continúan de paso, subordinando a la mujer al rol de empleada doméstica.

La violencia simbólica quizás sea el tipo de violencia de mayor impacto, porque actúa a nivel inconsciente y al difundirse a través de todas las expresiones culturales, se incorpora al lenguaje cotidiano manteniendo en vigencia la discriminación y los roles sociales estereotipados.

Los medios legitiman lo grotesco; el vocabulario de onda, aunque sea vulgar y distorsione el idioma; las perversiones; el consumo de drogas y alcohol, la infidelidad; y toleran la corrupción y la traición en nombre de la imperfección humana como algo inevitable; burlándose de los valores humanos tradicionales considerándolos como una debilidad frente a la osadía trasgresora.

La violencia simbólica muestra como natural lo anti natural y celebra la falta de respeto por las reglas; considerando a las mujeres como objetos descartables para ser usadas y desechadas.

Estos mensajes van configurando la mentalidad de las nuevas generaciones que por no tener capacidad de crítica, son las más sensibles a la identificación cultural.

No es natural que la mujer sea la que tenga que trabajar afuera y dentro del hogar, mientras el hombre espera que le sirva la cena; ni tampoco es natural que una mujer gane menos que un hombre por hacer el mismo trabajo.

No es natural que tenga que criar a sus hijos ella sola mientras el hombre desaparece para depositar su esperma en otra; y tampoco es natural que a los hombres se les tolere las infidelidades como si no pudieran evitarlas.

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