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La experiencia estética: un caso práctico

Publicado por Esteban Galisteo Gámez

La experiencia estética es la experiencia que tiene una persona al crear o contemplar una obra de arte. Es un estado mental, del mismo modo en que lo es el asco ante una escena sangrienta, sobrecogerse ante el sufrimiento o sentir un dolor cuando nos clavan un alfiler. Es un tipo de experiencia particular, se dice, porque no está mediatizada. Así, si determinada obra de arte la juzgamos bella es porque experimentamos en ella una belleza que tiene por sí misma. Dicho esto, pasamos a nuestro caso práctico, en el que analizaremos un aspecto específico relativo a este asunto de la experiencia estética, a saber, si las cualidades estéticas son dependientes o independientes de lo que la obra de arte simboliza.

Para explorar esta cuestión y para hacer justicia a la expresión «un caso práctico» analizaremos un hecho que se ha producido recientemente en una localidad de la provincia de Córdoba (España) llamada Baena (yo soy de allí). Resulta que se celebró un concurso para elegir el cartel que se utilizaría para anunciar la Feria Real de Baena. El cartel vencedor, firmado por un vecino de la localidad cuyo seudónimo es «Sake», es un trabajo producto del plagio del cartel anunciador de la Feria del Caballo de Jerez (Cádiz, España) del año 2010 (véase la imagen). La cuestión es que, tanto el jurado del concurso celebrado en Jerez, como el del concurso de Baena, decidieron darle el premio dos carteles casi idénticos. Sin embargo, ocurre que el primero simboliza, a través del uso de sus colores, a la ciudad de Jerez, por referencia a la bandera de la ciudad. Por su parte, no podemos decir que esto se dé en el cartel de Baena, pues los colores del cartel no tienen nada que ver con los símbolos de la ciudad. Con este ejemplo probaremos que las cualidades estéticas son independientes de lo simbolizado por la obra de arte o, dicho con mayor precisión: no existe ninguna relación esencial entre las cualidades estéticas y lo que la obra de arte simboliza en caso de que simbolice algo.

experiencia estética

El cartel de nuestra izquierda es Acuar(olé); a nuestra derecha el cartel anunciador de la Feria Real de Baena del año 2013.

Acuar(olé)

La obra que fue elegida para anunciar la Feria del Caballo de Jerez en el año 2010 se llamaba Acuar(olé). Como se puede apreciar en la imagen, en ella Luis Efrén Carmena, su autor, representa a la misma ciudad a través de los colores de la bandera de Jerez (azul y blanco), con los cuales ha creado la figura de una gitana (en este contexto una gitana no es necesariamente una mujer de la etnia romaní, sino una mujer de cualquier etnia ataviada con un vestido de faralaes, sobre todo durante la celebración de fiestas populares). Es evidente que el jurado tomó esto muy en cuenta a la hora de premiar esta obra, y es evidente porque este hecho se cita en todas partes en las que se habla sobre el cartel, como aquí.

El cartel de la Feria Real de Baena 2013

De entrada no tenemos un nombre para referirnos a este cartel, así que lo llamaremos «A», para abreviar. El cartel es casi una copia de Acuar(olé), con la salvedad de que técnicamente es de calidad inferior, como se puede apreciar en la aplicación de los colores y en las desproporciones de la figura, producto seguramente de no haber realizado un mínimo estudio anatómico del cuerpo femenino, lo que es esencial a la hora de representarlo, tanto si se quiere realizar una representación realista como si se quiere hacer representación cubista. Aparte de estos detalles técnicos, se hace evidente que A no simboliza lo mismo que Acuar(olé), puesto que la relación simbólica entre el diseño de Acuar(olé) y la ciudad de Jerez no se da entre Baena y A. De hecho, las declaraciones de Sake sobre su cartel en medios de comunicación públicos nada dicen respecto a aspectos simbólicos de su obra. Únicamente ha dicho que no esperaba ganar y que lo ha hecho con un bolígrafo Pilot, rotulador y acuarelas.

Como podemos observar, al pie de A aparecen unas casas que describen un triángulo. Estas representan la parte más alta de Baena, la cual está situada en un cerro. Obviamente, no podemos decir que este elemento simbolice algo, puesto que es un elemento meramente representativo.

En definitiva, si A simboliza algo más allá del hecho de que durante la Feria Real de Baena los vestidos de faralaes inundan la localidad u otra cosa distinta, no lo podemos saber. Lo que si sabemos es que no existe la relación simbólica que se da entre Acuar(olé) y la ciudad de Jerez.

Conclusiones: las cualidades estéticas son independientes de lo que la obra simboliza

Sabemos lo que simboliza Acuar(olé). Sabemos que A es una copia imperfecta de Acuar(olé). Sabemos, asimismo, que el jurado del concurso del cartel anunciador de la Feria del Caballo de Jerez del año 2010 eligió Acuar(olé) como cartel ganador y que el jurado del concurso de Baena eligió a A. Ahora bien, puesto que la relación simbólica existente en Acuar(olé) no existe en A, es evidente que las cualidades estéticas son independientes de lo que la obra simboliza. Es decir, sean las que sean las cualidades estéticas de Acuar(olé), estas son independientes de lo que la obra representa, pues la repetición de parte de las mismas en un contexto diferente y sin la existencia de dicha relación simbólica llevó a producir semejantes experiencias estéticas. O, al menos, experiencias estéticas lo suficientemente semejantes para que el jurado baenés decidiera premiar a A.

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