Filosofía

Definición de bello

Publicado por Ruben Avila

Para Platón la belleza era de vital importancia, era uno de los fundamentos de la vida, quizás el único motivo para querer vivirla. Pero, qué duda cabe, lo que él llamaba belleza no es lo que nosotros entendemos por ella. Para el filósofo griego lo bello estaba emparentado con el bien y la verdad, formando una triada omniabarcante, en lo que para que uno de los tres elementos se den en un objeto, persona, obra de arte… tienen que estar presentes los otros dos.

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Sabido esto, ¿cómo consideraba Platón su contenido? ¿Cómo la definía? Bien, esto es lo que trataremos de dilucidar en el presente artículo.

Cinco definiciones de lo bello

En su libro Hipias Mayor Platón nos da, como siempre en boca de sus personajes, cinco definiciones de lo que se entiende por belleza.

1. Por una parte lo bello es aquello que conviene. Es decir, lo que conviene.

2. Lo bello también es aquello que nos resulta de utilidad. Es decir, lo útil.

3. También, y como conclusión inherente a su concepción general, es lo que sirve para lo bueno.

4. Por otra parte, y en asunción con los sofistas, lo bello es aquello que da placer a la vista y los oídos, es decir, el placer sensual.

5. Finalmente, «lo bello es la grata utilidad».

Estas cinco definiciones de la belleza, que también podríamos considerar como sus características, se pueden, en realidad, sintetizar en dos elementos que recorren la lista anterior: lo bello es lo que conviene o útil, ya que lo que nos sirve de utilidad nos resulta conveniente, y lo que nos conviene lo hace porque nos es útil; lo bello es lo que nos da placer sensual, aunque restringido solamente a la vista y al oído.

¿Por cuál de las dos posturas se decanta Platón? ¿Por la primera? ¿Por la segunda? ¿Por ambas?

Aunque en una de sus primeras obras, el Gorgias, parece que acepta ambas definiciones y que según Diógenes Laercio finalmente se decanta por la de utilidad, parece que, en realidad, se posiciona contra ambas.

Sabemos que ambas posturas fueron defendidas por varios autores anteriores a Platón. Así, la idea de la belleza como útil fue planteada por el maestro de Platón, Sócrates; mientras que la segunda, la belleza sensual, lo fue por los sofistas.

La postura de Platón

A. Respecto a la primera, Platón objeta que si bien es cierto que lo que resulta conveniente es un camino para llegar a lo bueno, no constituye lo buen por sí mismo. Y como lo bello siempre es bueno, no se da lo uno sin lo otro, lo conveniente no puede ser una definición válida de la belleza.

Por otra parte, es cierto que los cuerpos hermosos, los sonidos y colores bellos, etc., algunos los apreciamos por lo útil que nos son, pero los hay que sencillamente los apreciamos por sí mismos, y si asumimos la belleza únicamente por su utilidad tales objetos se quedarían fuera.

B. Respecto a la segunda, Platón asegura que el placer no puede ser una característica de la belleza, como él la entendía, claro. Sencillamente, hay placeres que no se vinculan con la belleza así entendida, es decir, que no tienen nada que ver ni con los ojos ni con los oídos.

Imagen: visionesmetaforicas.blogspot.com.es

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