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En defensa propia

Publicado por Ruben Avila

Cuando otra persona nos trata de agredir —también nos puede atacar un animal no humano, pero entran en juego otras consideraciones que no trataremos aquí— podemos optar por huir o por defendernos. En este segundo caso estaremos haciendo uso de “nuestro legítimo derecho a la defensa”, donde cada palabra, cada significado, es determinante.

defensa propia

Es legítimo porque se considera acorde con las leyes. Todas las legislaciones de cualquier país consigna como algo legítimo el poder defenderse de una agresión directa. Si otra persona pone en peligro la vida de uno, ese uno legítimamente podrá defenderse, sanciona la ley.

Es un derecho porque podemos hacerlo y exigir que se cumpla, es decir, que se nos deje ejercerlo.

Y es de defensa porque sólo se circunscribe al acto de defenderse. Todo lo que exceda a esto ya no será ni un derecho, ni legítimo. Lo cual convierte la legitimidad de este derecho en algo sumamente difuso. ¿Si alguien me agrede con una navaja puedo arrebatársela y apuñalarle con ella alegando que actué en defensa propia? ¿Podré hacerlo si el agresor se coló en mi casa con malas intenciones pero no si el intento de agresión es fruto de una trifulca callejera?

Son muchas consideraciones a tener en cuenta, y aquí las diversas legislaciones de los distintos países pueden ser más o menos laxos a la hora de determinar qué es lo que verdaderamente entre dentro del derecho de defensa qué lo excede.

Pero de la misma forma que las personas ostentan tal derecho (o más si cabe), lo países también lo tienen. Aunque en este caso sería más correcto hablar de guerra defensiva. De hecho, es habitual en filosofía política considerar a ésta como legítima, frente a la ofensiva, la que lleva a un país a atacar y conquistar otro país, que sería ilegítima. En definitiva, es cuando te agreden que te puedes defender, y esto es lo legítimo, la agresión nunca lo será —aunque de esto también habría que hablar—.

Así las cosas, ¿qué puede hacer un país para defenderse? ¿Qué sería legítimo que hiciera? Porque tenemos casos extremos como los bombardeos que llevó a cabo el ejército de Estados Unidos sobre las poblaciones japonesas de Hirosima y Nagasaki, en el que murieron cientos de miles de personas, la mayoría civiles, y otros tantos miles sufrieron secuelas tanto ellas como sus descendientes, a causa de la radiación. Se tiende a justificar el hecho argumentando que de no haber utilizado la bomba atómica sobre un territorio poblado, la guerra hubiera durado más tiempo y el número de víctimas habría terminado siendo mayor.

Sea esto cierto o no, la cuestión que bulle en el interior de la afirmación anterior, es qué está legitimado a hacer un país cuando es agredido. ¿Acaso es la agresión una carta blanca para responder con toda inmisericordia? Teniendo en cuenta que si bien en el primer caso con el que empezábamos el artículo, la persona se defendía respecto a la persona agresora, mientras que si bien el país agredido se defiende respecto al país agresor, muchas de las que sufren las consecuencias son personas que no han atacado a ninguna persona del país agredido.

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