Filosofía

Causa

Publicado por Malena

Las nociones de causa, causalidad, relación causal, principio causal, etc., son fundamentales en filosofía.

Los presocráticos utilizan la idea de causa en sus explicaciones del origen, principio y razón del mundo físico.

Platón, por su parte, estima que el Ser tiene una causa inteligible (las ideas) y distingue entre causas primeras o causas inteligibles y causas segundas o sensibles y eficientes (realidades materiales sensibles); y a éstas las subordinó a las primeras. Las causas primeras son modelos, causas por su perfección.

Aristóteles clasifica las causas en cuatro tipos: la causa eficiente, que es el principio del cambio, la causa material, aquello mediante el cual llega a Ser; la causa formal que es la idea o el paradigma y la causa final o el fin o propósito.

En la producción de algo hay varias causas; y por otro lado las causas pueden ser recíprocas; y el efecto de la causa o la causa final tiene cierto predominio, porque es el bien de la cosa.

El hecho de ser substancia, hace que una cosa pueda producir otra, porque ser substancia quiere decir ser principio de los cambios.

Las cuatro causas aristotélicas son los modos en que se manifiestan las substancias.

Para los escolásticos, el ejemplarismo de San Agustín y el de San Buenaventura, la causa en sentido propio, es la causa creadora que opera según las razones eternas.

Para Santo Tomás, la causa es aquello a lo cual algo sigue necesariamente, un principio de carácter positivo que afecta a algo.

La causa se distingue del principio general, porque el principio es aquello de que procede algo de cualquier modo y la causa es aquello de que procede algo de un modo específico; el principio es según el intelecto y la causa es según la cosa.

Se establece de este modo la diferencia entre principio-consecuencia y causa-efecto.

La física moderna no explica la naturaleza ontológica del cambio, sólo da una razón medible del movimiento.

Durante los siglos XVII y XVIII, se enfrentan dos teorías, la racionalista representada por Descartes, Spinoza y Leibniz, que identifican la causa con la razón y que niegan que el ser creado surja de la nada.

Las tendencias empiristas y las ocasionalistas necesitan resolver el dualismo entre la substancia pensante y extensa de Descartes y suponen que las substancias segundas son ocasiones, por lo tanto sólo Dios puede ser verdadera causa eficiente.

Hume reduce la causa a la sucesión y destruye la conexión ontológica y racional de la relación causa efecto. Sólo se descubre que un acontecimiento sigue a otro sin comprender la fuerza que opera. Causa y efecto están unidos pero no relacionados.

Kant intenta superar las dificultades del racionalismo y del empirismo y hace de la noción de causa uno de los conceptos del entendimiento o categorías. La causalidad para Kant tiene un carácter sintético y a la vez “a priori”. La categoría de causalidad corresponde a los juicios hipotéticos. La causalidad en este sentido se reduce al mundo fenoménico y no se puede saber si afecta a las cosas en sí porque no tenemos acceso a tales cosas.

Los idealistas alemanes vuelven a sostener el carácter metafísico de la causa pero en un sentido diferente al racionalismo prekantiano.

El positivismo critica decididamente toda acepción metafísica de la causa y tiende a aceptar las nociones de funciónalidad o ley, eludiendo los problemas ontológicos.

Fuente: “Diccionario abreviado de filosofía”; José Ferrater Mora.

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