Filosofía

Inicio Ciencia y Filosofía Transmisión de Pensamiento

Transmisión de Pensamiento

Publicado por Malena

¿Llegará el día en que el hombre pueda transmitir sus pensamientos sin necesidad de emitir palabras?

Parecería que si, que una persona podría alguna vez utilizar únicamente su cerebro para ponerse en contacto y comunicarse con otro cerebro sin necesidad de codificar en palabras sus pensamientos.

No son sólo palabras las que se necesitan para entenderse, sino también los gestos que le dan sentido a esas palabras; aunque también es posible que las personas perciban lo que piensan otras cuando se encuentran en la misma frecuencia.

transmisión de pensamiento

Pero, aunque las palabras han tenido una trayectoria admirable de significados y le han permitido al hombre trascenderse a si mismo, continúan siendo insuficientes para expresar con real fidelidad los pensamientos.

Si un pensamiento significa mucho más que las palabras que puede articular un cerebro, debe existir además otra forma de entendimiento más complejo, que participa en la elaboración de las ideas que produjeron ese pensamiento.

Porque las ideas parecen estar mucho más allá de los pensamientos.

La comunicación sin palabras existió desde siempre, porque todos sabemos que hay silencios que son mucho más elocuentes.

Si alguna vez, la comunicación telepática se hiciera realidad, la comunicación de un mensaje sería fidedigna, porque no tendría que pasar por el proceso de codificación del emisor y de decodificación del receptor para que se pudiera interpretar el significado, a menos que tengamos la intención de controlar nuestra mente y aprender a transmitir mensajes falsos.

En la revista Nature, de marzo pasado, un equipo de neurocientíficos logró deducir lo que el sujeto de una investigación estaba mirando, observando el funcionamiento de su cerebro.

Esta experiencia les permitió inferir que registrando la actividad cerebral de una persona se podría detectar la imagen visual de lo que percibe, que reflejaría lo que el observador está mirando.

Esto es teóricamente posible ya que sabemos que para cada estímulo externo existe un receptor interno diferente.

Los neurocientíficos cada vez más están logrando decodificar en imágenes los procesos cerebrales con mayor fidelidad y están llegando a interpretarlos como comportamientos, cogniciones, rasgos de carácter o afectos.

Esta posibilidad podría ser útil para escanear el cerebro y detectar por ejemplo falsedades, recuerdos inconscientes y también podría permitir descubrir fármacos para aumentar la capacidad de aprendizaje o de memoria, etc.

Cuanto más se comprenda el funcionamiento del cerebro más riesgos tendrá el hombre de ser manipulado o controlado.

¿Somos nuestro cerebro? ¿Es nuestra alma el cerebro, o es la conciencia?

Por lo menos el cerebro es el que registra las intenciones de nuestra conciencia y el encargado de realizarlas o transmitirlas.

Aún no se puede explicar cómo pueden percibir su entorno algunos pacientes estando anestesiados en la sala de operaciones, describir los instrumentos, reconocer las personas que participaron y los lugares aledaños fuera del quirófano, sin haberlos transitado previamente.

¿Cuál fue el órgano de percepción que utilizaron estando inconscientes? Estas experiencias que suelen ser comunes, demuestran la existencia de una conciencia más allá del cuerpo.

El cerebro consciente es el órgano receptor y transmisor de las señales que recibe y emite pero la persona puede percibir más allá y tal vez emitir más allá que eso.

La conciencia no puede ser sólo el producto de interconexiones neuronales, tal como sostienen algunos hombres de ciencia,

Experimentos realizados por el neurocientífico Benjamín Libet, demostraron que milésimas de segundos antes de tomar una decisión, el cerebro de la persona ya se había puesto en acción.

Esta posibilidad pone en duda la existencia del libre albedrío, y la confirmación de que apenas somos simples ejecutores de órdenes biológicas sin ningún poder de discernimiento.

A menos que el cerebro posea la habilidad de detectar la intención milésimas de segundos antes de hacerse consciente, nuestras tendencias pueden ser las que lo activan para ponerse en marcha ni bien se presentan determinadas circunstancias.

Sin embargo, aunque estemos pre programados y nuestras conductas sean previsibles en virtud de nuestra personalidad y nuestro carácter, nuestro cerebro por alguna razón, tiene la capacidad de ver las cosas de muchas maneras diferentes, crear nuevas asociaciones, responder en forma distinta y además percibir más allá de los sentidos.

Fuente: Popular Science, España

Categorías: Ciencia y Filosofía