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La Filosofía del Tarot

Publicado por Malena

El Tarot es el primer naipe que existió en Occidente, diseño que inspiró la creación de sus variantes, que son el naipe francés y el español.

Mientras estos dos últimos estuvieron destinados a los juegos de azar, el Tarot, síntesis de una antigua sabiduría de gran profundidad, se ha mantenido, gracias a la tradición ocultista, como un sistema que puede revelar los distintos estados de la psique humana a través de sus símbolos.

Filosofía del Tarot

El origen de las cartas del Tarot se ignora. Aunque algunos creen que procede de Hungría, otros afirman que los diseños provienen de la secta de místicos cabalistas a la cual, según se afirma, también perteneció el Greco, pintor español nacido en Creta, en el siglo XVI, primer gran maestro de la pintura española. No obstante, cualquiera haya sido su origen, dataría del siglo X.

Desde que Carl G.Jung se dedicó al estudio de los símbolos, como representaciones trascendentes de la conciencia de los individuos que pertenecen a una misma raíz cultural, se puso en evidencia que las cartas del tarot resultaron ser la colección más amplia de símbolos de Occidente.

Desde el punto de vista filosófico, el Tarot se basa en una cosmovisión dialéctica. De una realidad o tesis, surge una oposición o negación de dicha realidad o antítesis, siendo el resultado, la mezcla de la tesis y la antítesis, es decir, la síntesis, o sea que a partir de la negación se produce un nuevo ordenamiento.

En esa época, la dialéctica era un proceso ideal que tenía lugar solamente en la mente de los sujetos.

Hasta Aristóteles, la dialéctica era la forma natural de desarrollar filosóficamente una idea.

A partir de Aristóteles, que propone el causalismo, la negación es inútil, no existe en sí misma.

Todo efecto tiene una causa y cada efecto se convierte en causa de otro efecto, generando el cambio y el desarrollo.

Para los escolásticos el causalismo permitía dejar la negación fuera del proceso. El demonio no tiene Ser, es falta de Bien.

En la antigüedad, aquellos que continuaban con sus ideas dialécticas tuvieron que ocultarse para que éstas sobrevivieran.

Los naipes expresan en forma simbólica las formas básicas en que la humanidad y los individuos intentan comprender, enfrentar y actuar sobre el mundo y su circunstancia.

Los símbolos de los arcanos menores (arcano significa conocimiento secreto) son cuatro: oro, basto, espada y copa y cada uno de ellos simbolizan los cuatro caminos que coexisten simultáneamente en la actividad humana, con predomino siempre de uno sobre los otros.

Si el oro es el camino del conocimiento el basto es el de la voluntad, la espada es el de la acción y la copa es el del amor.

Los arcanos mayores representan las vivencias interiores y las diferentes etapas de la evolución individual, que permite conocer y comprender el para qué del camino individual; símbolos semejantes a los del árbol de la vida de la Cabalá.

El hombre es un creador de símbolos y estos símbolos, que son los mismos para todos los seres humanos de la misma cultura, se manifiestan en el inconsciente de cada uno y expresan su interioridad.

Cada naipe tiene un mismo significado simbólico como los sueños, que tienen el mismo significado para todos, pero la interpretación depende de cada persona en particular, según la etapa evolutiva que esté atravesando.

La interpretación de las cartas del tarot se asemeja a la interpretación de los sueños, que también son imágenes arquetípicas del inconsciente colectivo con un significado individual.

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