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Filosofía Medieval

Publicado por Malena

Filosofía Medieval

La Filosofía se transforma cuando la verdad es el dogma

La Edad Media es el período histórico que abarca aproximadamente desde finales del siglo V , con la caída del Imperio de Occidente; hasta el siglo XV, con la toma de Constantinopla por los turcos.

Durante este período histórico la filosofía entró en una etapa oscura dominada por el pensamiento filosófico basado en el dogma. No es una corriente uniforme pero presenta características básicas en cuanto a su espíritu, método y sistema.

Escolástica es la denominación que se le da a la filosofía que predominó en Europa durante la Edad Media.

El espíritu de la Escolástica está profundamente unido a la religiosidad, por eso el tema fundamental es la relación de la filosofía con la teología, priorizando esta última y utilizando a la filosofía como fundamento y razón.

El método de los Escolásticos es la discusión de las proposiciones metafísicas, teológicas, lógicas, etc., sobre la base del pensamiento de Aristóteles y de Platón.

El sistema de esta doctrina se basa en una estructura racional que justifique el milagro de la revelación y la tradición cristiana.

Por lo tanto, la escolástica es la filosofia cristiana medieval, que responde a las necesidades de esa época y que se mantuvo viva en ciertos ámbitos culturales.

La Escolástica se divide en tres grandes etapas, la Preescolástica, desde fines del siglo VII hasta el siglo XI; cuyas raíces se encuentran principalmente en San Agustín; la Escolástica Temprana, desde fines del siglo XI hasta principios del siglo XIII, cuya figura más destacada es Anselmo de Canterbury, dominando esta época las luchas entre dialécticos y antidialécticos y la Alta Escolástica, del siglo XIII, considerado el momento más brillante de la Escolástica, con pensadores como Santo Tomás de Aquino y Duns Scoto; siendo el factor condicionante de este período, la introducción del pensamiento de Aristóteles.

Después de un período de decadencia encontramos nuevamente a partir del siglo XIX, la Neoescolástica.

San Agustín (354-430) fue un teólogo cristiana nacido en el Norte de África romana. En el año 387 se convirtió al Cristianismo y fue bautizado, bajo la influencia de San Ambrosio.

Volvió a África con la intención de dedicarse a una vida contemplativa y en 396 fue nombrado obispo de Hipona.

Sus obras más conocidas son “Las confesiones”, que representa una meditación autobiográfica sobre la gracia de Dios y “La Ciudad de Dios” acerca de la naturaleza de la sociedad humana y el lugar del Cristianismo en la historia.

Sus visiones sobre la predestinación influyeron en teólogos posteriores, particularmente en Juan Calvino(1509-1564), figura prominente de la Reforma.

Santo Tomás de Aquino (1225-1274), filósofo y teólogo italiano, representa el artífice de una metafísica capaz de explicar el mundo de acuerdo al Cristianismo, cuya estructura principal es aristotélica en oposición al Agustinismo y Platonismo dominante; y que aún se mantiene como la filosofía tradicional del Catolicismo.

La originalidad del tomismo representó en su época la incorporación definitiva de las ideas griegas al mundo cristiano. Aceptó como absolutamente verdadero todo el contenido de la revelación, intentando llegar a probar con la razón discursiva la existencia de Dios.

Establece un orden moral basado en la libre voluntad humana, capaz de dirigirse hacia el Bien, que puede ser cognoscible intelectualmente.

La edición de la obra completa más cuidada es la Leonina, de la cual han aparecido desde 1882, 16 volúmenes.