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Historia de la estética III: Aristóteles

Publicado por Esteban Galisteo Gámez

Prácticamente todo lo que sabemos sobre la estética de Aristóteles está en la Poética. Se trata de una obra complicada escrita entre el 347 y el 342 a. C. No obstante, a pesar de las dificultades que ha presentado esta obra para los intérpretes, es, sin duda, la obra que más ha influido en la teoría y la práctica de la crítica literaria. Pasaremos a continuación a ver una somera introducción a la estética de la Aristóteles, lo que constituirá un paso más en nuestra historia de la estética.

1. La poesía y la tragedia

Historia de la estética: aristóteles

Aristóteles

Aristóteles distinguía tres tipos de pensamiento: teórico (theoria), acción (praxis) y realización (poiesis). Esta última es la que rige en las creaciones artísticas. Aristóteles estudia uno de los tipos de realizaciones, a saber, la imitación y observa que hay dos tipos de imitaciones: por un lado estarían las imitaciones pictóricas, que imitan la apariencia mediante el uso del dibujo y el color. Por otra parte, está el arte de la poesía, que imita la acción humana a través del verso, la danza y la canción. Dos tipos de arte poético interesan a Aristóteles: el drama y la poesía épica.

De este modo, la labor de Aristóteles consistirá en presentar una teoría sistemática sobre un género literario en particular. Como buen funcionalista, Aristóteles piensa en la función de la tragedia y es a partir de aquí como se obtendrá un criterio para juzgar este tipo de obras de arte.

2. Los placeres de la imitación y de la belleza

Para Aristóteles el placer estético básico tiene, a diferencia que en Platón, un valor cognoscitivo básico. Para concebir las cosas así, Aristóteles encuentra los motivos de la tragedia. Por un lado, la imitación que es natural a la propia tragedia. Por otro, el reconocimiento de la imitación, el cual causa naturalmente el placer.

Por otra parte, Aristóteles observa que la tragedia se origina en la propia naturaleza humana, concretamente en nuestra disposición natural para la melodía y el ritmo. Entra aquí la belleza, la cual depende del grado de perfección de la obra. Es decir, de como el ritmo y la melodía estén orquestados.

3. La conducta humana universal

El valor de una poesía trágica depende, desde el punto de vista de Aristóteles, de su grado de perfección el cual, en el caso concreto de la poesía trágica, se traduce en la coherencia de esta. Para que la obra alcance el máximo grado de coherencia y, por tanto, de belleza, ha de procurarse que los personajes que aparecen en esta actúen según su propia naturaleza, es decir, según se esperaría que actuara el tipo de persona a la que el personaje representa. Para Aristóteles la conducta de los personajes tiene que obedecer a la conducta universal humana, a la psicología de los individuos humanos. Para que el argumento del autor sea plausible, ha de estar vinculado a verdades psicológicas generales. A diferencia de lo que ocurría con Platón, para Aristóteles el poeta ha de tener un conocimiento de la naturaleza humana.

4. La catarsis

Se ha dicho que para Aristóteles la tragedia tenían un fuerte efecto psicológico sobre el espectador, llevándolo a un estado de catarsis en el que purgaba sus propias emociones de miedo y piedad. Sin embargo, actualmente existe una controversia respecto de lo que pensaba realmente Aristóteles sobre la catarsis.

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