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El Tao Te Ching de Lao Tsé

Publicado por Malena

Este pequeño tratado filosófico oriental esconde una fuente de sabiduría mayúscula.

Tao Te Ching, Dios, alma, escencia.

Tao, cuya traducción aproximada sería Logos, Verdad, Ser supremo, Hacedor de los seres, Razón y sentido de todo.

El tao trasciende el mundo material pero esta filosofía no trata de indagar en el misterio sino que permanece contemplándolo.

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El surgimiento de esta nueva doctrina se estima ocurrió hacia entre el 403-221 a. de Cristo y se atribuye a Lao Tsé, personaje que no se sabe a ciencia cierta si realmente existió, que reunió las principales sentencias de la escuela taoísta.

No representa una derivación de la ideología de la antigua cultura china pero si coincide con gran parte del pensamiento occidental del estoicismo y el neoplatonismo, que sugiere un origen común más antiguo.

Algunos historiadores afirman que Confucio fue un discípulo admirador de Lao Tsé, pero no existen evidencias que lo prueben.

Sin embargo, la doctrina de Lao Tsé es muy distinta a la de Confucio. Su prédica se centra en el procurar que el mundo no pierda su autenticidad natural. Porque toda la naturaleza es imagen de Tao.

Los cisnes no necesitan bañarse para estar siempre blancos y los elogios no agrandan la fama, no hay que hacer nada porque lo que es necesario ocurre y hay que enseñar callando.

El Tao no tiene nombre, es forma sin forma, figura sin figura y virtud que no actúa, es el vacío que está lleno de realidades. Primer modelo intelectual imperecedero. Un orden con impronta de bondad con ideas de todas clases que salen de esa fuente como pensamientos inteligentes

El Tao es innominable, imperceptible, incomprensible e inefable. Un Ser caótico anterior al Cielo y la Tierra, perpetuo y de inoperancia fecunda, que no deja de hacer.

El Te es la virtud moral, la fuerza que es eficiente en su inoperancia. Es el poder que nutre, el alma.

Y el Ching son las formas, las esencias, las potencias internas que dan a los seres su propio ser.

El Tao es la esencia divina que produce los seres permaneciendo inalterable, el Te, nutre y envuelve a todos los seres como alma vivificante y universal y el Ching les da su forma.

Como podemos apreciar, la concepción cósmica de Lao Tsé es similar a la de Platón y el Hermetismo.

El Tao y el Te son una misma cosa con diferentes funciones.

Los hombres, después de haber vivido en el tiempo vuelven a su raíz y en ella encuentran su quietud. La quietud es su destino para volver a nacer.

Lao Tsé desaconseja extremar lo bueno, porque luego del apogeo del bien vendrá el mal, pero tras la desdicha está la dicha, al decrecer sucede el crecer y al crecer el decrecer. El cielo levanta lo bajo y rebaja lo alto; y el que quiere subir más de lo que puede no se sostiene.

El Pitagorismo y Lao Tsé establecen en un nivel superior un único Principio, del que luego derivan el Uno, elemento cósmico y el Dos indefinido, el Yin y el Yang.

El hombre ha nacido para servirse de lo que ya está preparado, así las cosas se hacen fáciles, sin embargo el hombre, hastiado de las cosas fáciles ha hecho la vida muy difícil.

Fuente: Tao Te Ching, de Lao Tsé,

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