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Jung y el Psicoanálisis

Publicado por Malena

Jung fue discípulo de Freud, pero su diferente concepción del mundo no le permitía estar de acuerdo con algunos aspectos de su teoría, lo que lo convirtió posteriormente en un psicoanalista disidente.

Existen tres grandes sistemas en Psicología profunda, la teoría de Freud, la de Jung y la de Adler.

Freud puso el énfasis en las causas de la vida anímica y de las neurosis; y profundizó sobre la importancia de los traumas infantiles y de los instintos sexuales.

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Adler enfatizó el propósito del comportamiento diciendo que el hacerse valer es lo más importante, o sea que lo que predomina en el comportamiento humano es el deseo de poder.

Se podría decir que el pensamiento de Jung trasciende ambas teorías y las supera, con una propuesta más elevada.

Para Jung, la vida anímica es el resultado de una causa y también de un propósito.

Jung reconoce la existencia de los “complejos” pero también le da importancia al “conflicto actual”.

Para Freud, la neurosis tiene su raíz en el trauma, en tanto que para Jung se trata del desequilibrio entre los dos polos de la personalidad, ya que la vida es una eterna oscilación entre placer y dolor, extraversión e introversión, vida y muerte.

La libido, concepto de índole sexual para Freud, para Jung tiene un significado netamente energético y desexualizado.

Jung era una persona espiritualista, había sido seminarista y tenía inquietudes religiosas y metafísicas.

La idea pragmática y materialista de la teoría de Freud no era compatible con su postura filosófica; y aunque fue el discípulo dilecto de Freud, siempre discrepó con su teoría.

Para Jung, el alma del hombre tiene una continuidad entre las generaciones humanas y forma parte de un Alma común a todos los hombres.

El patrimonio anímico y lo aprendido por la humanidad perdura en sus descendientes no sólo en el cuerpo sino también en su ánimo como arquetipos del alma y del inconsciente colectivo.

Según Freud, para que un trauma sea patológico es indispensable la presencia a la vez de una excitación sexual, o sea que la experiencia que enferma es una vivencia de tipo sexual. Aunque el término sexualidad para Freud no se refiere únicamente a la genitalidad sino a la energía de vida.

El objetivo por excelencia del Psicoanálisis de Freud son las fantasías infantiles inconscientes, elemento clave de la etiología de las neurosis.

El inconsciente para Jung es mucho más amplio que el de Freud, y no contiene solamente elementos reprimidos de la infancia sino que incluye toda la historia de la humanidad.

El sueño es uno de los ejemplos cuyos contenidos escapan a la comprensión tanto directa como indirecta.

Mientras que para Freud el significado de los sueños tiene una explicación en la historia del sujeto, esta metodología no tiene en cuenta el propósito del sueño, que para se relacionan con arquetipos y con el inconsciente colectivo, pudiendo contener significados que trascienden el transcurso de la vida del paciente.

La identidad entre la mitología y los sueños de los niños también se encuentran en la demencia precoz, que permiten observar cómo opera el espíritu individual sobre la base del espíritu colectivo. Estas relaciones exigen un estudio sistemático y representan un campo de trabajo para investigaciones futuras.

Para Jung indagar sobre las circunstancias presentes es un elemento de importancia en la etiológica en las neurosis, como por ejemplo, cuáles son las cosas que no desea hacer el enfermo y cuáles las dificultades que quiere eludir.

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