Filosofía

El Devenir

Publicado por Malena

El devenir significa el ser como proceso; todas las maneras de llegar a ser, el cambio, el acontecer, el ir siendo, el movimiento, etc.

El devenir es uno de los problemas más destacados de la filosofía porque parece contraponerse al ser.

El hecho de que todas las cosas cambien es el que provoca la necesidad de encontrar un principio que lo explique, porque el cambio resulta incomprensible para la razón.

Los pitagóricos trataron de encontrar el principio de lo múltiple y del devenir en las relaciones matemáticas.

Heráclito identificó el devenir con el ser. El devenir de Heráclito es puro fluir sometido a la ley de la medida.

Para Parménides, como el devenir es opuesto a la razón, es puramente una apariencia, porque el ser verdadero es inmóvil.

Para Empédocles el devenir es el cambio de cualidades, mientras Demócrito lo entiende en un sentido cuantitativo y sostiene que es un desplazamiento de átomos en sí mismos invariables, sobre una extensión indeterminada.

En Platón, el devenir es una propiedad de las cosas y éstas son reflejo de las ideas. Sólo la inmovilidad del ser es real. Desde el punto de vista del saber, el ser inmóvil es objeto de conocimiento y el ser que deviene es objeto de opinión.

Para Aristóteles, el devenir es un hecho que no se puede negar ni reducir a otros hechos; ni ser considerado substancia, ni tener un solo significado; porque el problema del devenir incluye la cuestión de las diferentes causas; y hay tantos tipos de devenir como significados hay de la palabra es. El devenir es 1) por accidente; 2) respecto a otra cosa; 3) en sí mismo. Este último se puede clasificar en tres clases: el movimiento cualitativo (alteración); el cuantitativo (aumento o disminución) y el movimiento local.

Santo Tomás señala que el devenir es la actualización de la potencia. Cuando una causa eficiente actualiza la potencia, hay devenir y le da al ser su perfección como ente; siendo acto y potencia igualmente necesarios.

En ciertas filosofías modernas se considera el devenir como el motor de todo movimiento y como la única explicación de todo cambio; pero la ontología tradicional, tanto griega como escolástica se estima que es demasiado estática.

Este nuevo dinamismo se halla en algunas filosofías renacentistas pero con mayor madurez se revela en el pensamiento romántico, manifestándose de dos maneras: como una afirmación del devenir o como un intento de racionalizar de alguna forma el devenir.

Un ejemplo de esta última postura se encuentra en Hegel, para quien el devenir representa la superación del ser puro y de la pura nada, los cuales resultan en última instancia idénticos.

Hegel dice que lo verdadero no es ni el ser ni la nada sino el hecho de que el ser se convierta en nada, desapareciendo cada uno en su contrario.

La verdad de Hegel es en consecuencia este movimiento del inmediato desaparecer de uno en el otro; el devenir como movimiento, en el cual ambos términos son distintos pero con una leve diferencia, que a la vez se disuelve de inmediato.

Hegel, en “La ciencia de la Lógica”, afirma además que este devenir, como unidad del ser y de la nada, es esta unidad determinada en la que se encuentran tanto la nada como el ser.

Fuente: “Diccionario de filosofía abreviadco”, José Ferrater Mora.

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