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Inteligencia Artificial

Publicado por Malena

¿Podrá alguna vez un robot tener una filosofía personal? ¿Dependerá su cosmovisión siempre de su programación? ¿Podrá tener alguna vez pensamiento propio? ¿Es posible que pueda discernir como un humano? ¿Podrá evaluar una situación de acuerdo a su propia escala de valores?

El avance de la robótica nos asusta, porque no sabemos qué podría pasar si los robots fueran los que tomaran todas las decisiones.

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Tal vez el uso de la lógica estricta sea lo que garantice al hombre la paz de los pueblos y la feliz convivencia, pero aún no estamos del todo seguro que esto sea lo que realmente suceda, ni que sea lo más conveniente.

Es cierto que hasta ahora las decisiones del hombre no han dado los resultados que todos estamos esperando con impaciencia, pero hasta ahora hemos sobrevivido.

No podemos estar seguros que una organización robotizada sea lo mejor para un ser humano, aunque en muchos aspectos los robots pensantes, que son aún limitados, ya están entre nosotros haciéndose cargo de numerosos trabajos y haciéndolos con notable eficacia.

Robot es una palabra checa que se popularizó a partir del año 1921 después del estreno de la obra teatral R.U.R. (Rossum´s Universal Robots) escrita por Karel Capek, que trataba el tema de la utilización de máquinas o autómatas, para realizar el trabajo de un ser humano.

El término robot deriva de la palabra robota que significa “trabajo”, pero que también podría entenderse como “esclavos”.

Aparentemente el término fue una idea del hermano del escritor de esa obra, que era el pintor cubista Josef Capek, que al enterarse del tema literario que abordaba Karen, con autómatas como protagonistas, le sugirió este nombre.

El avance tecnológico de las computadoras ha permitido fabricar a IBM, en Norteamérica, la más poderosa del mundo, denominada Blue Gene/P, que fue exhibida al público en 2007.

Se trata de una supercomputadora cuya velocidad de procesamiento puede llegar a tres mil millones de operaciones por segundo.

La primera computadora que se fabricó en 1981 fue la Osborne l, producida por la empresa Osborne Computer Corporation, que a pesar de sus limitaciones tuvo un extraordinario record de ventas.

En la Argentina, la primera computadora científica que llegó en 1960, se llamó Clementina y fue instalada en la Universidad de Buenos Aires.

Los expertos más importantes del mundo están de acuerdo en afirmar que no es viable crear conciencia como la humana en una máquina.

En efecto, el Dr. David J. Chalmers, del Centro de Estudios de la Conciencia de la Universidad de Arizona, Estados Unidos, sostiene que la idea de intentar incluir la forma más elemental de conciencia a un aparato, entendiéndola como una forma de comportamiento, no es aún factible.

La inteligencia artificial como la humana, que ha sido tema de varios libros e inspiraron la realización de varias películas, tuvo sus inicios hace más de sesenta años y aún sigue sin verificarse, ya que no ha cumplido los requisitos de la prueba creada en 1950, por Alan Turing, uno de los primeros que incursionaron en computación, que exige que para demostrar que es inteligente, una máquina debe reconocerse a si misma como persona.

Sin embargo, que no sea factible hasta ahora no impide que en el futuro puedan existir máquinas con una inteligencia similar a la de los humanos, tal como lo afirma el especialista en informática, Hans Moravec, profesor de robótica de la Univesidad de Pittsburg.

Hasta el momento existen cinco tipos de inteligencia artificial en máquinas, que son las siguientes:

Sistemas Expertos, que son programas que solucionan problemas específicos y pueden tomar decisiones inteligentes utilizando una gran cantidad de datos sobre el tema.

Sistemas de Aprendizaje y Razonamiento automático, capaces de proyectar, tomar decisiones, evaluar estrategias, aprender de la experiencia y de autorreprogramarse por si mismas.

La Robótica, con capacidad de hacer tareas mecánicas en forma flexible e inteligente dirigidas hacia un objetivo y adaptándose a los cambios.

Las Máquinas de Procesamiento de Lenguaje Natural, capaces de reconocer, procesar e imitar el lenguaje humano.

Y las Máquinas de Visión por Computadora, que reconocen y procesan señales, caracteres, patrones, objetos y escenas.

Por lo visto, no estamos tan lejos de la fantasía del creador de Frankestein.

Fuente: Revista Especial de «Muy Interesante», Tecnología, Editorial Televisa, Buenos Aires, Argentina,Mayo 2009

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