Filosofía

Escépticos

Publicado por Ruben Avila

Siguiendo con el repaso al mundo de la estética que estamos llevando a cabo y que en el último post nos dejó frente a Filodemo, junto a Lucrecio uno de los dos epicúreos más importantes que se distanciaron de la aversión que sentían por el arte Epicuro y sus primeros seguidores, hoy nos toca empezar con los escépticos. Que también, claro, tenían una opinión respecto al arte, la belleza y la estética. Aunque en este último caso no era una visión muy positiva, más adelante veremos por qué.

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No podemos conocer nada

Tenemos que tener en cuenta que la principal doctrina de los escépticos es la de la imposibilidad del conocimiento, así que, naturalmente, esta concepción recorrerá todas las ideas que elaboran los seguidores de la escuela, las relativas a la estética incluidas, claro.

El fundador de la escuela escéptica fue Pirrón, que vivió entre el 360 y el 270 antes de Cristo. Natural de Elis, una ciudad al norte del Peloponeso, convirtió a la duda en el eje de su pensamiento. Pero, no sólo eso. Sino que concluyó que no era posible establecer la verdad.

Claro, no es lo mismo el sólo sé que no sé nada de Sócrates, que parece partir también de la duda, pero que no deja de ser un engaño, una treta para obligar al interlocutor a responder y mostrarle sus propias contradicciones, porque, efectivamente, Sócrates sí creía en la verdad; o el método del gran filósofo de la duda, aunque ya siglos después, Descartes. Que también aseguraba partir de la duda, pero para llegar a una verdad incuestionable.

Sin embargo, Pirrón no era de la misma idea. Para él, y sus seguidores, no podemos conocer la verdad ni el bien, así que actuamos por convención. Y, por supuesto, esta idea es muy sugestiva si la aplicamos a la belleza y al arte. Así, no habría una belleza inmutable, como la que podría defender Platón. Dependerá del ojo, humano, que la mira, que la vea. Y así con todo lo demás.

De todas formas, realmente no parece que ni Pirrón ni sus seguidores se pronunciaran sobre la belleza en el arte. Lo que tenemos al respecto son los escritos que nos han llegado de Sexto Empírico, prácticamente la totalidad de lo que escribió, en lo que este médico y filósofo pone negro sobre blanco los problemas y argumentaciones escépticas.

Así, en su Contra los matemático (Adversus mathematicos) nos encontramos las cuestiones sobre la ética; en el libro cuarto de su Contra los músicos, nos encontramos con las de la música, como el título deja bien claro; y en su Contra los gramáticos, más concretamente en el capítulo XIII del mismo, trata sobre las cuestiones de la poesía.

La estética escéptica

En el campo de la estética escéptica podemos establecer dos criterios básicos. Por un lado, se fijaban en la disparidad de criterios respecto a la belleza y el arte. Ciertamente, la expansión griega a manos de Alejandro Magno, ayudó mucho a defender la tesis, puesto que los gustos asiáticos diferían de los helenos. Y, por otra parte, acusaban a la estética, como ciencia, de tratar de definir una verdad en el arte y la belleza, lo que para ellos, era, además de un error, imposible.

Imagen: chivibetteley.com

Categorías: Filosofía y Arte