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Conocimiento subjetivo

Publicado por Esteban Galisteo Gámez

En el post dedicado al conocimiento objetivo dijimos que dedicaríamos un artículo al conocimiento subjetivo. Y lo prometido es deuda. Pues bien, el conocimiento subjetivo es el conocimiento acerca de nuestros propios contenidos mentales. Como dijimos en nuestro anterior post, poseemos conocimiento de nuestro entorno, conocimiento de los contenidos proposicionales de otras mentes y conocimiento de nuestra propia mente. Y ambas formas de conocimiento constituyen tres vías de acceso a la realidad, cada una caracterizada por sus propias particularidades.

¿En qué consiste el conocimiento subjetivo?

conocimiento subjetivo

El conocimiento subjetivo se caracteriza por no necesitar evidencia. Es decir, si sé que tengo una creencia, que me duelen las muelas o cómo veo el color rojo, no necesito evidencia para apoyar este conocimiento. Lo sé de forma directa. De este modo, se dice que tenemos un acceso privilegiado a nuestras propias mentes. Además, respecto las dudas no tienen lugar cuando se trata de conocimiento subjetivo. Si sé que tengo dolor, no puedo dudar de ello.

El descubrimiento de la subjetividad

Se suele atribuir a Descartes el descubrimiento de la subjetividad humana y de la conciencia en tanto conocimiento de nuestro propio conocimiento. Descartes descubre la subjetividad durante el proceso de fundamentación del conocimiento en el que se embarcó. De hecho, fundamentará todo el conocimiento humano en el continente recién descubrimiento. En efecto, aplicando su método de buscar certezas, Descartes llega a un yo irreductible fundamento del conocimiento de la realidad interior a ese yo, así como del mundo externo. De hecho, Descartes propondrá demostraciones de la existencia de Dios que parten de la subjetividad: de las ideas que, de hecho, contiene el yo y de la posibilidad que tiene el yo de causar y contener ciertas ideas.

El segundo Wittgenstein y el sinsentido del conocimiento subjetivo

Si hay un crítico abrasivo de Descartes, ese es el segundo Wittgenstein. Wittgenstein atacó la idea misma de que pudiéramos hablar de conocimiento cuando se trataba de nuestros propios estados mentales. El ejemplo paradigmático utilizado por el filósofo vienés era el caso del dolor. Así, en las Investigaciones filosóficas Wittgenstein defenderá el punto de vista según el cual no tiene sentido decir “sé que tengo dolor”, pues el verbo “saber” utilizado para nuestros propios contenidos mentales, sostiene Wittgenstin, carece de sentido.

Wittgenstein propuso la noción de juego de lenguaje, la cual hace referencia tanto al lenguaje como un todo, como a cada una de las situaciones particulares de uso del lenguaje y a los modelos de examen que él mismo propone. Según el argumento de Wittgenstein, tiene sentido hablar de conocimiento, cuando tiene sentido hablar de duda, evidencia, prueba, error, etc. Pero resulta que lo que se llama conocimiento subjetivo no admite la duda, ni necesita pruebas, ni evidencia, etc. Desde este punto de vista, quien dice que sabe que tiene dolor, está diciendo de una forma extraña y sofisticada que tiene dolor.

¿Significa esto que Wittgenstein suprime la subjetividad? En absoluto. Wittgenstein no niega la subjetividad, simplemente niega ciertas formas de concebirla, las cuales normalmente están atadas a ciertos esquemas de pensamiento.

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