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19
Feb

La No-Violencia

Publicado por Malena el 19 de Febrero de 2010

la no violencia

Gandhi fue el símbolo del concepto de no violencia, que paradójicamente creó en su pueblo violencia, pero que al mismo tiempo le dio la libertad y le devolvió sus derechos; porque algunos seres humanos creen que merecen tener privilegios y se discriminan entre si por las diferencias raciales, ideológicas, religiosas, culturales y económicas.

Ghandi reconocía que en el mundo hay gente violenta pero también hay muchos otros con otros ideales, que han llegado a ser sabios, que han actuado con heroísmo, que han realizado grandes obras para la humanidad, o que han trabajado para educar a sus hijos.

Es el aspecto humano de nuestra especie, la capacidad de trascender todas las limitaciones.

Los profesionales de la educación son los que tienen en sus manos la enseñanza de los valores a un niño, que será el hombre del futuro; y no se puede enseñar valores cuando el maestro no los tiene.

El valor más elevado es el de la bondad, ya que si tratamos a un niño con bondad se convierte en alguien bueno.

Algunos identifican a los buenos como tontos y los consideran perdedores en la cruel carrera de la vida, inocencia que los presuntamente listos aprovechan para poder manipularlos.

Pero la bondad practicada con inteligencia y firmeza por quien además es disciplinado, tiene un extraordinario poder y derrite el corazón más cruel.

Los valores de la verdad, la vida recta, el dominio de uno mismo, la actitud de servicio hacia el otro y la bondad, modela el carácter y hace posible la conducta no violenta, porque la violencia es el resultado de la falta de estos valores.

Un niño tiene que aprender a ser coherente entre lo que siente, hace y dice, para ser auténtico, confiable y digno de respeto.

Los niños mentirosos y traicioneros son segregados de los grupos infantiles, en tanto que los que son sinceros y leales son aceptados y respetados.

Actualmente es usual escuchar el maltrato verbal gratuito entre los niños y los jóvenes, tanto es así que las malas palabras han perdido su anterior significado para convertirse en parte del vocabulario habitual del idioma.

Los niños no conocen el poder que pueden tener las palabras y de esta manera se hacen daño debido a su ignorancia.

En toda cultura, la transmisión de los valores debe estar a cargo de sus líderes que también deben ser hombres de bien o mujeres virtuosas, prudentes y justas.

El líder no violento tiene que tener dominio de si mismo, ser firme en sus convicciones, recto, lúcido, valiente, generoso y estar dispuesto a sacrificarse para servir.

El no violento tiene que ser capaz de distinguir la justicia no violenta, que consiste en hacer el bien siempre, de honrar al poderoso, ayudar al débil, orientar a los descarriados, sostener a los mansos, comprender a los que se rebelan y respetar a todos.

La justicia violenta es la que todos conocemos, muchas veces corrupta, respondiendo a intereses personales, engañando, torturando y agravando las penas.

El hombre no violento no busca beneficiarse, humillarse ni dominar sino que intenta negociar con el adversario para llegar a un acuerdo, volviéndolo más equitativo y racional, porque el triunfo tarde o temprano será siempre de aquellos que defienden la acción correcta.

Matar para castigar un crimen es absurdo, porque el que castiga se transforma en otro criminal.

La no violencia es la acción correcta más elevada.

18
Feb

Jean Paul Sartre – Segunda Parte

Publicado por Malena el 18 de Febrero de 2010

jean Paul Sartre - Segunda Parte

Sartre fue destinado, durante la segunda guerra mundial, al servicio meteorológico de una unidad de artillería, de modo que tenía mucho tiempo libre para leer y escribir.

El conflicto bélico lo volvió más consciente de su responsabilidad social y lo obligó a abandonar su antigua postura anárquica e individualista.

Fue tomado prisionero por los alemanes y trasladado a Treves, pero consiguió dejar el campo de prisioneros con un certificado médico falso sobre su discapacidad visual y regresó a París.

Allí participó de un grupo de resistencia durante la ocupación alemana.

Sartre soñaba con la libertad de Francia y deseaba colaborar para el surgimiento de una sociedad colectiva libre de la explotación.

Como una manera de expresar sus ideas, se volvió hacia el teatro, iniciándose con su obra “Las Moscas”; y la publicación de “El Ser y la Nada” poco después, sirvió para aumentar su popularidad entre los intelectuales de esa época.

Con sus obras se convirtió en el emblema del Existencialismo, las que reflejaban su teoría de la libertad y de la responsabilidad humana.

Tras la liberación de París, fue considerado símbolo de la resistencia, pero rechazó la Legión de Honor que querían otorgarle, concentrándose en su revista “Les Temps Modernes”, con pleno compromiso personal, en la que adoptó una postura alejada del Marxismo y del Cristianismo.

El Existencialismo se puso de moda y tanto él como Simone de Beauvoir eran muy populares, aunque también recibió críticas por su visión quietista e idealista del individuo.

Dictó conferencias en Francia y en Universidades de Estados Unidos y Canadá, y finalmente, cuando regresó a París, se fue a vivir con su madre que había enviudado, quedándose con ella mucho tiempo.

Sartre vivía una vida frenética de trabajo literario intensivo, abusaba del café, del alcohol, de los estimulantes y de los somníferos.

La idea política de Sartre era lograr un socialismo humanista como tercera posición, entre el idealismo burgués y el materialismo marxista.

Sin embargo, comenzó lentamente a acercarse al Partido Comunista hasta convertirse en uno de los más conocidos defensores de esa ideología, hecho que motivó que varios de sus mejores amigos se alejaran de él.

Tuvo oportunidad de visitar la Unión Soviética y China, donde conoció a Mao Tse Tung; pero cuando se produjo la invasión soviética a Hungría, decidió abandonar definitivamente el comunismo tratando de impulsar la creación de un frente popular en Francia de una “Nueve Izquierda”.

Sartre profundizó en el Marxismo y reflejó su pensamiento en su trabajo “Crítica de la razón dialéctica”.

Fue firme opositor durante el segundo gobierno de De Gaulle y por esa razón fue víctima de dos atentados.

En 1964, le otorgaron el Premio Nobel por su obra, su espíritu de libertad, su permanente búsqueda de la verdad y por la influencia que ejerció en su época.

Pero Sartre rechazó el premio, entre otras cosas, porque contradecía su convicción de no reconocer ningún honor oficial.

En esos años ya era famoso en todo el mundo, sin embargo se acercaba el principio del fin.

Su actividad como escritor comenzó a disminuir y su salud a declinar. Quedó ciego en 1973, sin embargo continuaba otorgando entrevistas y presentándose en debates y a pesar de sus limitaciones físicas pudo trasladarse a Stuttgart y a Portugal.

En 1980 fallece de un edema pulmonar a los 75 años de edad. Más de cincuenta mil personas acompañaron sus restos, que fueron incinerados y luego depositados en el cementerio de Montparnasse, donde también descansa junto a él Simone de Beauvoir.

17
Feb

Jean Paul Sartre – Primera Parte

Publicado por Malena el 17 de Febrero de 2010

Jean Paul Sartre-Primera Parte

Jean Paul Sartre (1905-1980), fue uno de los más destacados filósofos del existencialismo ateo y principalmente un excelente escritor.

Nació en París; su padre, que era marino, falleció cuando él tenía sólo 15 meses de edad, motivo por el cual, su madre decidió mudarse con él a la casa de sus padres.

Su infancia fue feliz, su abuelo, que procedía de una familia protestante, había cursado estudios para llegar a ser pastor, pero abandonó para dedicarse a la pedagogía.

Consideraba que su nieto era un niño superdotado y se dedicó a su educación tratando de inculcarle una concepción de la existencia, humanista.

En su vasta biblioteca, Sartre tuvo oportunidad de conocer a los grandes autores clásicos y dedicarse a escribir.

Sartre, físicamente era poco agraciado, tenía baja estatura y un pronunciado estrabismo en un ojo, como secuela de una enfermedad de la niñez.

En el Liceo fue un alumno destacado, pero a los 12 años, su madre contrajo enlace por segunda vez, con la intención de lograr independencia y ascender socialmente.

Sartre tuvo que ir a vivir entonces a La Rochelle donde continuó sus estudios en una institución en la cual tuvo un buen desempeño pero pésimas relaciones con sus compañeros que se mofaban de él.

Su padrastro era autoritario y no compartía su pasión por los libros y la literatura, de modo que a los 15 años volvió a casa de sus abuelos con una adversa experiencia de la vida.

En París ingresó nuevamente al Liceo donde concurría antes de su cambio de domicilio, pero como alumno interno, con la posibilidad de salir todos los fines de semana.

En el Liceo volvió a encontrar a sus antiguos amigos, entre ellos a Paul Nizan que también escribía y que fue su amigo durante muchos años, logrando excelentes resultados en sus estudios y varios premios.

Sartre se consideraba escritor pero también le atraía la filosofía y Bergson sería una de sus primeras influencias. Se había transformado en un joven seguro de si mismo, con una fuerte personalidad; y aconsejado por su abuelo decidió convertirse en profesor.

Al finalizar su carrera se independizó de su familia y comenzó a esbozar las que serían sus primeras obras filosóficas: La Imaginación (1936), Psicología de la Imaginación (1940) y el Ser y la Nada (1943).

A los 24 años, Sartre se presentó a la oposición a la cátedra y obtuvo la nota más alta, ocupando el segundo lugar Simona Bertrand de Beauvoir, a quien conoció en esa oportunidad, y que sería su privilegiada compañera durante el resto de su vida.

Este filósofo se burlaba de las creencias burguesas y quería vivir según sus propias leyes; defendía la poligamia y había inventado el concepto de “amor necesario” y “amor contingente” y la idea del contrato por dos años. De manera que la relación con Simone debía respetar estas condiciones, las cuales ella aceptó.

Se convirtió en profesor de una escuela estatal y con Simone se dedicaron a viajar.

En esa época comenzó a desarrollar la noción clave de su filosofía, la contingencia, que sería el inicio de “La Nausea”,

Dispuesto a conocer la fenomenología de Husserl, viajó a Berlin. Allí inició su experimentación con alucinógenos, experiencia que agravó su salud y lo llevó a una depresión profunda, acentuada por un triángulo amoroso con Beauvoir y Olga Kosakiewicz.

A los 33 años, Sartre publica “La Nausea” y recibe múltiples elogios.

(Sigue Segunda Parte)

Fuente: Colección Grandes Pensadores, “Jean Paul Sartre, Vida, Pensamiento y Obra”, Ed. Planeta DeAgostini, Barcelona, 2007.

16
Feb

El Poder Económico de las Emociones

Publicado por Malena el 16 de Febrero de 2010

El Poder de la Emoción

Las nuevas tecnologías, la competencia y la posibilidad de elección a través de distintos medios, ha dado vuelta el concepto del marketing.

Hasta ahora, la publicidad informó y trató de captar la atención de la gente, tratando de satisfacer sus deseos, en adelante la economía estará orientada hacia el modo de atraer al público con propuestas que jamás soñaron.

Según Kevin Roberts, director ejecutivo de la Compañía de Ideas Saatchi y Saatchi, de New York, líderes del mundo en comunicación, que cuenta con un equipo de siete mil personas en 83 países; existen distintas formas de obtener beneficios con una economía de atracción.

La más importante es tener ideas, porque el verdadero poder está en la creatividad, ya que la creación es el futuro.

Las ideas tienen que ser sencillas, importantes y sólidas para que puedan sostenerse en cualquier parte.

Hay que tener en cuenta que la fórmula que puede llegar a triunfar es conectar una idea con una oportunidad real, utilizando distintos medios y a gran escala. No hay que olvidar que las ideas más extraordinarias son tan simples que se le podrían haber ocurrido a cualquiera.

La nueva perspectiva considera a las emociones como el indicador más importante en los negocios, porque tienen un poder ilimitado. Todo lo que compramos posee el valor agregado emocional que le proporciona cada uno según sus propios valores y significados, ya que la gente compra más con el corazón que con la razón.

Es necesario comprender a la gente y anticiparse creativamente a sus deseos y tener en cuenta que conectarse con los que tienen los mismos intereses es la clave para el éxito, renunciando a captar el interés del resto.

Estos cambios fueron necesarios porque la cultura de todo gratis por Internet modificó la realidad, y el secreto está ahora en conectarse, ser creativo y comprometer a la gente.

En la Economía de Atracción no es suficiente que al cliente le guste algo, sino que es necesario que llegue a amarlo y respetarlo.

Una marca amada asegura una mayor fidelidad porque no se basa en la razón sino en la emoción, es irresistible, auténtica, verdadera y sustentable en el tiempo, en un mundo cambiante.

Una marca amada empieza siendo un gran sueño que cuanto más grande sea abarcará más espacio y volará más alto; porque la gente desea pertenecer a algo que sea más grande que ellos.

Las empresas arriesgan su dinero brindando confianza, rendimiento y prestigio en una marca amada por su misterio, su sensualidad y su intimidad en los detalles.

Los medios transmiten emociones porque la gente desea emocionarse, interactuar y ver programas en vivo.

Marca Amada convierte a la experiencia de compra en emociones reales y en una motivación para comprar.

El marketing ahora se basa en la creación de una especie de estado de trance hipnótico.

Las empresas están decididas a respetar el ambiente para lograr un planeta sustentable y necesitan encontrar una solución para ese problema.

La Marca Amada tiene que ser sustentable para poder crecer, trascender los límites de las posibilidades y cambiar el mundo con el poder del consumidor.

Incluye el medio ambiente en la economía, la sociedad y la cultura, no difunde el miedo sino que es optimista, ve oportunidades en lugar de obligaciones y personas en lugar de consumidores; y representa la pasión por hacer algo para sostener al planeta.

Fuente: Entrevista con Kevin Roberts, CEO Worldwide Saatchi & Saatchi Lovemakers Company para la Revista Inteligencia Emocional, Ed. El mensaje SRL, Argentina, 2009.

15
Feb

El Placer de Ganar

Publicado por Malena el 15 de Febrero de 2010

el placer de ganar

Todos desean ser ganadores; ganar poder, honores, prestigio social, dinero, aceptación o premios; ser los mejores corredores, atletas, deportistas, etc.; llegar a descollar en alguna actividad que dominan y sobresalir en cualquier competencia, recibiendo por ello un galardón, un trofeo o una recompensa como testimonio de su habilidad específica.

Esta conducta existió siempre en todas las culturas y se mantuvo a lo largo de la historia, porque el hombre siempre necesió del reconocimiento social por sus logros.

El placer de vencer al otro han hecho muy codiciados los trofeos de guerra, que son motivo de orgullo y brindan la oportunidad de ser convertidos en ídolos.

La corona de laureles sigue siendo el símbolo del triunfo y de la gloria en los juegos olímpicos desde la Antigua Grecia.

Levantar una copa de ganador, para celebrar una victoria, evoca la costumbre de los pueblos guerreros que al vencer una batalla levantaban la cabeza cercenada del enemigo en señal de triunfo.

En las corridas de toros, el trofeo es el mismo toro y el matador recibe las dos orejas y el rabo.

En el deporte de la caza mayor, el cazador que en una lucha despareja lo ha vencido con un arma de fuego, se reserva para él la cabeza del ciervo como trofeo por su dudosa proeza, para posteriormente exhibirla sobre la chimenea o dentro de una vitrina.

Actualmente los trofeos, que son símbolos que representan la legitimidad de contar con una destreza determinada, vienen acompañados de mucho dinero.

Existen tantos premios para las actividades más increíbles que hasta se puede decir que la competencia se ha instalado en Occidente como forma de vida, y cualquier destreza, aún la más insignificante, puede hacer que alguien trascienda y gane suculentos premios.

Hoy en día no sólo tienen premio los mejores sino también los peores; y hasta se consigue premio por tener mal gusto, que suele tener mucha repercusión en el público, como por ejemplo, el galardón que recibe alguien por morir en forma espectacular o absurda, o sea un premio a la desgracia más atroz.

Alfred Nobel, fallecido en 1896, fue un industrial sueco que dejó una enorme fortuna a su fundación, para recompensar a las personas que hagan un elevado servicio a la sociedad, relacionado con la Física, la Química, la Medicina, la Literatura, la Paz y la Economía.

Pero la Fundación Templeton es la que otorga el premio más alto en todo el mundo, un millón setecientos mil dólares a quien contribuya a la investigación o haya servido a la humanidad con su espiritualidad, como por ejemplo la Madre Teresa de Calcuta, que también ganó, entre sus numerosos galardones, el Premio Nóbel de la Paz.

Ser un ganador, aunque sea un mérito digno de discusión, llena de orgullo y satisfacción al que logra ese honor.

La necesidad de reconocimientos y de premios indica siempre preocupación y dudas sobre la propia identidad. Porque por más premios que reciban los que ganan, que sólo señalan una capacidad mayor para hacer algo que a veces resulta irrelevante para muchos, no dejan de ser lo que son en otros aspectos, muchas veces seres alienados en el rol, que sin sus trofeos, se derrumban cuando no pueden seguir disfrutando de los privilegios y de la gloria de la fama.

Son muchos los que no pueden asimilar ese proceso cuando dejan de gozar de popularidad, tienen que enfrentar el olvido; y terminan perdiendo su equilibrio emocional y mental

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