20
Jun

Filosofía de la Religión-Parte II

Publicado por Malena el 20 de Junio de 2008 a las 01:18 pm

La sabiduría de la fe y la razón, es la filosofía de la religión

Filosofía de la Religión-Parte II

El Confucianismo, el Taoísmo y el Budismo son las tres religiones básicas de China que se consideran una sola, porque los tres cultos se funden en uno. En China estas tres religiones están relacionadas entre sí y son practicadas en forma simultánea por los chinos.

El Confucianismo es esencialmente un método para vivir una vida de bondad y una forma de organización social.

El Confucionismo es una filosofía con una función religiosa, su doctrina se basa en la aceptación de un orden rígido y su contenido ético ha pasado de generación en generación y aún hoy se mantiene.

Confucio creía en que el hombre es bueno por naturaleza y que las reglas y los rituales provienen de la interioridad; creía que la sociedad no podía conseguir armonía política o civil hasta que su pueblo no consiguiera armonía moral en su interior.

La introducción del Budismo en China fue su mayor obstáculo pero fue la respuesta trascendente que el hombre necesitaba y que en el Confucionismo estaba ausente.

El Taoísmo, de Lao Tsé es otra gran influencia en la cultura china con el símbolo del Yin y el Yan que representa las oposiciones que caracterizan a la vida, como el bien y el mal, que para las religiones chinas no están divididas sino que hay algo de cada una de ellas en la otra.

Para el Judaísmo, Abraham es el arquetipo del hombre de fe, que obedeciendo la voz de Dios lleva a cabo una epopeya patriarcal guiando a su pueblo hacia la tierra prometida.

Establecido el pueblo hebreo en Egipto, donde habían recurrido en busca de alimentos y tierras de pastoreo, fueron esclavizados y Moisés lidera el éxodo para liberarlos.

Es allí donde Moisés experimenta la visión trascendental de Dios que apartará a su pueblo del paganismo la confusión y la superstición.

La esencia del judaísmo es la fe en un Dios único y sobrenatural y la idea central es la idea de un pueblo elegido, no un profeta o salvador.

Desde el principio, la búsqueda del significado por parte de los judíos tuvo sus raíces en la forma en que entendían a Dios. Como consecuencia, estando el hombre hecho a su imagen y semejanza, los judíos han desarrollado un profundo significado del Ser.

La naturaleza es la expresión de Dios y si la existencia es su creación, ésta debe ser buena.

Este aspecto optimista sobre la naturaleza y del papel del hombre en ella es tal vez el contraste más grande con las religiones orientales.

En la mezcla de polvo y divinidad está la grandeza humana, una grandeza cuya mayor gloria es la libertad de su pensamiento y su derecho a la duda.

Para los judíos el problema de la existencia no radica en la estructura de la vida o la historia sino en el patrón significativo oculto tan difícil de hallar que puede ser el hilo conductor para enfrentar la angustia y las dificultades.

En el judaísmo la conciencia surge de esta experiencia con Dios, del eterno conflicto entre el propósito de la historia y el modo de actuar en el mundo; en tanto que en el Confucianismo la conciencia surge de la necesidad de tener un acuerdo civilizado entre nosotros sobre el modo de comportarnos para poder coexistir.

El Judaísmo es una religión étnica y sus verdades trascienden a su pueblo a través del Cristianismo.

El Hinduismo también es una religión étnica y las verdades a las que arribó fueron demasiado importantes para sólo un pueblo, por esa razón el Budismo fue el encargado de convertirla en una religión universal.

19
Jun

Filosofía de la Religión-Parte I

Publicado por Malena el 19 de Junio de 2008 a las 12:10 pm

Filosofía de la Religión

Las religiones son cosmovisiones.

La religión es un modo de entender y explicar la realidad, de comprender al hombre, su origen, el sentido de su vida y el misterio de la muerte; desde un punto de vista espiritual.

Las religiones conocidas más antiguas tienen más de cinco mil años de antigüedad, sin embargo, todas ellas difieren de forma pero no de fondo.

Las religiones son los distintos caminos que el hombre decide transitar para la búsqueda de la misma meta que es Dios.

Egipto fue la cuna de las doctrinas místicas que no se identificaron con ninguna secta religiosa pero que influyeron de alguna manera en el pensamiento de los profetas orientales y también de los occidentales.

La sabiduría hermética de origen egipcio se basa en el dominio de las fuerzas mentales, que pueden transmutarse de una clase de vibraciones mentales en otras.

La mente es el Todo, todo vibra, tiene dos polos opuestos y todo se mueve como un péndulo. Toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa y todo ocurre de acuerdo con la Ley natural, porque el azar no existe, y la generación se manifiesta en todos los planos.

La mente y la materia pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración.

Más allá del Cosmos, del tiempo y del espacio, se encuentra la realidad sustancial, la verdad fundamental. El Todo.

El Todo es mente viviente, no es materia, es espíritu.

El Universo es una creación mental en la mente del Todo y Todo es mente.

El que tiene sabiduría y utiliza la Ley natural puede transmutar lo que no desea en algo valioso y lograr el triunfo.

Desde el punto de vista del absoluto, el Universo es una ilusión, un sueño.

Las verdades absolutas son las que conoce y ve la mente de Dios y las relativas las que se comprende con la razón humana.

La materia sólo existe para nuestros sentidos. Los sabios y nuestras propias intuiciones nos enseñan que no nos equivocaremos si tratamos de vivir bien, alineados a la tendencia universal en el mismo sentido, a pesar de las aparentes evidencias en contra.

Este punto de vista es inmanente, todo está en el Todo y el Todo está en todas las cosas.

Existe un plano de conciencia superior y uno inferior. Si nos mantenemos en el plano superior de conciencia el péndulo mental se libera de la oscilación contraria y se mantiene polarizado en el polo positivo.

El hombre sabio acepta la Ley universal y comprendiéndola puede operar en ella y no ser su esclavo.

El Hinduismo es una religión milenaria también panteísta. Brahma es el Dios invisible que es en sí y engendra todo lo múltiple por emanación. Todo procede de él y todo retorna a él.

La aspiración suprema es ir hacia la divinidad y se alcanza por medio de la ética, el conocimiento y el Yoga (práctica que integra el espíritu humano a Dios).

Shiva es el dios destructor.

El hombre pasa por una serie de transformaciones y vidas, su esperanza es unirse a Brahma, a través del conocimiento de la verdad, y salir de la interminable sucesión de nacimientos y muertes.

Sólo se consigue con la abstinencia, la continencia y la contemplación.

El Hinduismo es la religión nacional de la India y la más difundida.

Esta religión sostiene que existe un motivo subyacente en todo.

El hombre común quiere placer, éxito, responsabilidad y liberarse de los obstáculos que le impiden la satisfacción de sus deseos.

Pero el objetivo real de la vida no es ese, sino que radica en liberarnos del karma o condicionamiento, o de las aflicciones de las vidas pasadas.

El karma es el efecto de toda acción humana que condiciona las vidas. Las malas acciones persiguen el alma a través del tiempo y el espacio hasta que la deuda ha sido pagada.

Se puede salir del karma con la gracia del estado de Ser, más allá del bien y del mal. El Ser es la unidad de los opuestos, luego el mal ya no existe.

(continúa en Parte II)

18
Jun

Filosofía de la Ilustración

Publicado por Malena el 18 de Junio de 2008 a las 12:47 pm

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La Ilustración expresa, el pensamiento progresista previo a la revolución francesa.

El elemento central de la Ilustración fue el predominio de la razón; que en los siglos XVII y XVIII se consolidó como un movimiento intelectual en Europa; que transformó las ideas de Dios, la naturaleza y el hombre y fue una fuerza inspiradora en el arte, la filosofía y la política.

Para los ilustrados todos los conceptos conocidos tanto en ciencia como en la religión debían ser investigados por pensadores libres.

La lógica inductiva y deductiva en las matemáticas y las ciencias naturales permitió el estudio del cosmos de una manera completamente nueva.

La búsqueda de una religión racional llevó al Deísmo, al Escepticismo, al Ateísmo y al Materialismo.

El Deísmo es la doctrina que reconoce un Dios creador de la naturaleza, pero no cree en la revelación ni practica cultos.

El Escepticismo, es la filosófica que se basa en la incredulidad o duda sobre la capacidad del hombre para alcanzar el conocimiento.

El Ateísmo, es la teoría que niega la existencia de Dios y que incluye a todas las doctrinas que presuponen que la materia es principio y causa del universo; y el Materialismo, es la concepción filosófica que sólo le da validez a la materia, los procesos sensibles, negando todo idealismo o espiritualismo; que en la ética está representado por el hedonismo, y en la historia por lo económico.

La Ilustración originó teorías psicológicas, éticas y políticas como la de John Locke y Thomas Hobbes.

Locke, Bentham, Rousseau, Montesquieu, Voltaire y Thomas Jefferson aportaron sus pensamientos críticos frente al estado autoritario, creyendo en una forma superior de organización social basada en los derechos naturales.

Uno de los aportes más importantes de la Ilustración es el supuesto de progreso histórico de la humanidad.

Esta corriente europea caracterizada por la revisión, a la luz de la razón y de la experiencia, de la concepción del mundo y del hombre en todas las áreas partió de las transformaciones ideológicas del Renacimiento y se potenció debido a las revoluciones políticas y económicas que se produjeron en Inglaterra, donde tuvo su origen. Desde allí pasa a Francia donde adquiere sus características y de allí se extiende a toda Europa, inclusive a países eslavos y a América.

La tendencia más singular dentro de este movimiento lo constituye el enciclopedismo.

La Enciclopedia creada por los filósofos franceses en el siglo XVIII fue una de las principales obras de la Ilustración, que fue rechazada y censurada por el poder eclesiástico y por funcionarios gubernamentales conservadores.

La Enciclopedia atrajo artículos de los principales pensadores de esa época, como Rousseau, Voltaires y Diderot, quienes eran denominados los enciclopedistas, por su escepticismo, su determinismo científico y su crítica a los abusos judiciales y clericales.

Esta obra tuvo una enorme influencia como expresión del pensamiento progresista previo a la Revolución francesa.

En el campo de la filosofía se desplaza el interés desde la metafísica hacia la teoría del conocimiento dando lugar a teorías empiristas, críticas y materialistas y hacia el estudio de las ciencias naturales dando lugar a grandes avances científicos, presididas por el evolucionismo y el relativismo.

Políticamente es la época del Despotismo ilustrado que llevará a la división de poderes y desembocará en el parlamentarismo y a la vez a una subordinación del poder religioso al político.

Surgen las teorías republicanas, anticolonialistas y prosocialistas relacionadas con los intereses de la burguesía comercial e industrial y del trabajador rural medio.

En definitiva, la ilustración plantea los problemas con que se enfrentará el mundo, surgido de la revolución industrial, sin llegar a resolverlos.

17
Jun

Filosofía de San Agustín

Publicado por Malena el 17 de Junio de 2008 a las 10:54 am

Filosofía de San-Agustín

Desde las profundidades de una vida de errores sin fin es rescatado por la fe y la razón San Agustín.

Para San Agustín (354-430) la felicidad auténtica y el objetivo último del comportamiento humano es la sabiduría que se encuentra en las profundidades de uno mismo, que nos muestra a Dios y que se revela a través de la conciencia.

San Agustín realiza la búsqueda de Dios desde la racionalidad, después de haber pasado por el maniqueísmo y de haber vivido una vida, esclavo de sus deseos instintivos.

Platón fue su inspiración; y su Dios es el que se revela a través del Verbo, porque las palabras de personas célebres fueron las que influyeron en su vida; las palabras de Cicerón lo orientaron hacia la filosofía, las palabras de Fausto, obispo maniqueo, lo liberaron de esa doctrina, San Ambrosio lo acercó al cristianismo y por las palabras de Pablo, se convirtió.

Agustín nació al norte de África, en poder de Roma. Su padre era funcionario municipal y era pagano, mientras que su madre era cristiana. Esa diferencia provocaba tensiones en la vida familiar pero ambos progenitores estaban de acuerdo en procurar a Agustín una buena educación.

Agustín buscaba la fe a través de la razón y Cristo era el objetivo de su búsqueda. Estaba obsesionado por el origen del mal. Se preguntaba cómo Dios, que era toda bondad, permitía la existencia en el mundo del mal.

La explicación dualista que le daba el maniqueísmo sobre la existencia del mal, como una fuerza externa en lucha con Dios en esta vida, de la cual el hombre no tenía responsabilidad, le aligeraba la culpa por su propia conducta moral que lo atormentaba.

Pero la muerte de un amigo lo sumió en una profunda depresión y le hizo sentir el absurdo de la vida que lo obligaba a seguir viviendo.

Agustín abandonó el maniqueísmo cuando el obispo maniqueo Fausto no le pudo dar respuestas racionales a sus preguntas, sino palabras poco documentadas más cerca de la magia que de la razón.

Desilucionado se fue a Roma con la intención de convertirse en profesor de retórica.

La interpretación de las Sagradas Escrituras que el obispo Ambrosio proponía en sus prédicas enseñó a Agustín una nueva manera de encarar estos textos, que satisfacía su necesidad acuciante de encontrar una vía intelectual que lo llevara a la paz mental y a la felicidad espiritual.

Agustín leyó textos neoplatónicos y extrajo una nueva definición del mal como ausencia del bien y la existencia de un Dios bueno y espiritual; y sobre todo, que el conocimiento y la sabiduría aportaban felicidad.

La filosofía se manifiesta para San Agustín como el camino para la búsqueda existencial, la vía del conocimiento y la realización personal a partir de la exploración interior.

Agustín rescata que el mal, al ser ausencia de bien no tiene sustancia y es nada, no Es, porque si tuviera sustancia sería bueno.

Las lecturas de San Pablo y de los neoplatónicos fue el principio de la conversión de San Agustín, porque todavía para él Dios era una necesidad irrenunciable pero a la vez temía renunciar a la vida mundana.

Mientras se debatía en esta incertidumbre y mientras se encontraba tendido debajo de una higuera, oyó el canto de unos niños que estaban cerca y la voz que se destacaba de uno de ellos que decía “toma, lee”.

Abrió la Biblia al azar, tal cual había hecho también San Antonio, y lee la Carta a los Romanos de San Pablo, capítulo trece, versículo trece.

De esa manera, Agustín interpreta esa lectura como una indicación divina para decidirse definitivamente a cambiar completamente su vida, porque la convicción intelectual había estado gestándose durante toda su vida.

Se dedicó así al ocio creador, llevando una vida austera, alternada con meditación, conversación estimulante, lectura de la Biblia y una intensa actividad literaria.

13
Jun

Etapas de la Filosofía-Parte II

Publicado por Malena el 13 de Junio de 2008 a las 12:35 pm

Etapas de la Filosofia

La filosofía moderna la inaugura Descartes, lo siguen Locke, Berkely y Hume y la finaliza Kant.

En el siglo XV, con el desarrollo de las ciencias naturales y los nuevos descubrimientos, comienza una nueva etapa con la filosofía moderna, cuyo principal representante es René Descartes(1595-1650).

Este momento de la filosofía que se extiende desde el siglo XV hasta el siglo XVIII, revaloriza la razón como método de conocimiento.

Descartes parte de la certeza de que está pensando y dudar de todo lo demás se convierte en un método para elaborar su doctrina.

Lo siguen Spinoza (1632-1677), filósofo holandés continuador y a la vez crítico de la obra de Descartes; y Leibniz (1646-1716), de origen alemán, que con su teoría de la mónada logra adelantarse a su época.

Otra corriente de pensamiento centrada en una teoría del conocimiento es el empirismo inglés, cuyos principales protagonistas fueron John Locke, (1632-1704), el obispo Berkeley (1685-1753) y Hume (1711-1776).

Locke sostiene que el conocimiento comienza con la sensación o desde el interior de uno mismo y no cree que las ideas sean innatas.

Berkeley propone que la realidad no existe fuera del pensamiento y que esta realidad es espiritual.

Hume cree en que las ideas provienen de la experiencia y que la mente se subordina a la razón.

En el siglo XVIII nace un eminente filósofo que con su aporte marca una nueva etapa en la filosofía moderna, Immanuel Kant, (1724-1804), de origen alemán que extrae su doctrina del pensamiento racionalista, empirista y de las ciencias naturales, con el propósito de tratar el problema del conocimiento y el metafísico.

Kant estaba de acuerdo en que la razón y la percepción son importantes para comprender el mundo pero esto no era suficiente. Escribe así su famoso libro “Crítica de la razón pura”, que fue el texto más ampliamente conocido y discutido en el campo de la filosofía de todas las épocas.

A fines del siglo XVIII comienza la etapa contemporánea de la filosofía en el que Hegel (1770-1831) representa el exponente máximo, con una doctrina que propone a la razón como absoluto, destacando el problema histórico y su comprensión racional.

En el siglo XX el materialismo dialéctico de Marx utiliza la teoría de Hegel y la aplica a la realidad económica de la sociedad materialista.

El existencialismo de Kierkegaard, (1813-1855) filósofo holandés, se opone a la dialéctica hegeliana de la continuidad de los contrarios, porque existe una diferencia cualitativa entre ellos que es infinita y el pensamiento humano es finito; proponiendo que la unidad entre pensar y ser es Dios.

Heidegher, Martín(1889-1976) fue el representante más distinguido de existencialismo que emprende una investigación analítica de la existencia del hombre. Su pensamiento fue uno de los más influyentes del siglo XX.

Para Heidegher, vivir es estar en el mundo, la vida humana no la puede comprender ni el realismo ni el idealismo, porque la existencia del hombre no tolera división.

Sin embargo, algunos filósofos creen que hay que volver a Kant para comenzar desde allí a diseñar una verdadera filosofía que sea capaz de comprender al hombre post moderno.

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