21
Dic

Filosofía Antigua

Publicado por Malena el 21 de Diciembre de 2007

Filosofía Antigua"

La vida del hombre antiguo privilegiado tenía dos propósitos, ser guerrero o filósofo.

En el siglo V antes de Cristo, en Grecia, los varones de familias acomodadas sólo tenían dos opciones aceptables para elegir, de acuerdo a sus características individuales: la guerra o la sabiduría.

Apodoro, hijo de Aeliano, tenía trece años cuando su padre lo envió a casa de un sabio oriental para que esclareciera su camino.

El hombre le indicó que tenía que seguir la senda de los dioses porque para ello había nacido, y fue así que al poco tiempo el adolescente ingresó en la escuela de Tales de Mileto.

Era como conquistar un nuevo mundo. Su vida, que hasta ese momento había sido para los placeres, se convirtió en un calvario, pero no tardó mucho para darse cuenta que estaba transitando el rumbo correcto para cumplir su destino.

Los discípulos estaban organizados en base a estrictas normas de disciplina y el ascetismo y la rectitud eran las virtudes más apreciadas.

Esos compañeros de ruta fueron sus mejores amigos, con los cuales podía intercambiar las profundas ideas que germinaban en su mente.

Veinte años pasaron y se convirtió en un sabio. Después de muchas investigaciones, había logrado escribir varios libros sobre la naturaleza y sobre las observaciones minuciosas que había realizado de los astros; y hasta había inventado algunos instrumentos de medición, muy importantes en cuestiones de Astronomía.

Este filósofo creía, como otros griegos, que el principio de todas las cosas existentes era de naturaleza indefinida y que de ella habrían emanado los elementos contrarios. Este cosmos era pues dinámico y temporal surgido de esa misma cosa eterna e infinita y tendría su fin en el mismo principio único, desde donde volverían a nacer otros universos eternamente.

Intuía acertadamente como otros filósofos, al igual que algunos científicos actuales, que existirían también mundos infinitos, simultáneos o sucesivos, parecidos o muy diferentes al nuestro.

Un cuento para pensar

Sucedió una vez (º)

Una lluviosa noche, casi al filo de la madrugada, en un viejo café de una esquina de la ciudad, se reunieron viejos amigos intelectuales, para hablar de esas cosas de la vida que por lo general el común de la gente no se cuestiona.

Quizás la fuerza de los elementos los inspiraba, por eso alguien comenzó la conversación con el tema de la gran paradoja del Universo.

Algunos, arriesgaron algunas respuestas hasta que uno de ellos se refirió a una teoría muy antiguo, de más de cinco mil años atrás.

Aclaró a quienes lo escuchaban, que este conocimiento oculto fue celosamente guardado por muchos siglos para convertirse posteriormente en la fuente de inspiración de filosofías y religiones occidentales.

Ante el interés que causó esta afirmación, continuó explicando que estas enseñanzas se basaban en el dominio de las fuerzas mentales, siendo su principio fundamental el supuesto que sostiene que el Universo es mental.

Significa que vivimos en la mente del creador y si aceptamos las leyes que
gobiernan el Universo, sólo con el poder de la voluntad, es posible cambiar de un estado
mental no deseado a otro, neutralizando la oscilación rítmica pendular que tiende a
arrastrarnos hacia ambos lados de los opuestos.

La mente, así como todos los metales y demás elementos, pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de
vibración en vibración. Es un arte, un método, y sólo se logra fijando la atención en el
estado deseado. Por ejemplo, si tenemos miedo, es inútil perder el tiempo tratando de
matar el miedo, sino que lo que debemos hacer es cultivar el valor, fijando la atención en ello; sólo así el miedo desaparecerá.

Ya era de día y los amigos se despidieron; sin antes comprometer a su elocuente amigo para una próxima reunión, sumamente interesados en comprender esta doctrina.

(º) basado en “El Kybalion”

20
Dic

Teoría del Ser

Publicado por Malena el 20 de Diciembre de 2007

Teoria del Ser

“El Ser es, el no Ser no Es”. Parménides

Actualmente la filosofía comprende ciencias como la Teoría del Conocimiento o Gnoseología, la Teoría del Ser, Metafísica u Ontología, la Ética, la Estética, la Lógica, la Moral o la Teoría de los Valores, alguna rama filosófica de la Psicología, la Antropología, parte de la Sociología, y la Teología.

Las dos grandes divisiones que se pueden hacer en filosofía son la Ontología o Teoría del Ser y la Gnoseología o Teoría del Conocimiento.

¿Qué es el Ser? Esta pregunta no se puede contestar porque no tiene definición. El solo hecho de definir al Ser implica reducirlo a un concepto más amplio y no existe un elemento más extenso que el Ser.

Lo único que podemos hacer es señalar quién es el Ser.

La palabra Ser no podemos saber qué es pero para nosotros significa existir y consistir.

No podemos saber qué es existir, sólo tenemos la experiencia de existir, de estar ahí.

Podemos intentar saber quién existe. Yo existo, las cosas existen, Dios existe, y yo y las cosas existimos en Él, o bien, yo existo y las cosas no son más que mis representaciones y no verdaderas realidades, no son en si mismas sino que son en mi.

En cuanto al consistir, hay varias formas de consistir. No podemos saber quién consiste hasta que no sepamos quien existe.

Cuando sepamos quién existe podremos decir que todo lo demás existe en ese ser primero y por lo tanto todo lo demás consiste.

La Metafísica trata de contestar quien existe en si y la Teoría general de la objetividad en general, es decir, de los objetos, trata de contestar qué es consistir.

Hegel identifica el Ser con la Nada porque no se puede decir ni predicar nada de él.

Supone una distinción entre el Ser que es y el Ser que no es, el Ser auténtico y el Ser inauténtico. Si el Ser está compuesto de otros seres que no son él es inauténtico (ser en otro) y si no podemos reducirlo a otros seres es el Ser auténtico (ser en si).

La Metafísica trata de contestar quién existe, quién es el Ser en sí.

La contestación natural de cualquier persona es que yo existo, los árboles existen, mi lapicera existe, etc. Esta respuesta se denomina realismo en filosofía. Realismo metafísico.

Pero ningún filósofo afirma que todas las cosas existen porque es evidente que algunas tienen una existencia aparente.

Los filósofos griegos descubrieron que con la razón se puede hallar lo que las cosas son y antes de ellos trataban de hacer lo mismo pero con elementos irracionales o de fe.

Los griegos buscaron lo que tiene existencia en si, el principio como comienzo y como fundamento. Para Thales el principio de todas las cosas era el agua, que existe como principio esencial, fundamental.

Para Heráclito nada existe, no hay un Ser estático de las cosas, lo que hay es un Ser dinámico, las cosas no son sino que devienen. El existir es un perpetuo cambiar.

En la práctica, por ejemplo, si creo en Dios, para mi Dios tiene existencia, Dios Es y yo existo en Él. La esencia de Dios es la perfección y la virtud, de las cuales tengo la intuición. Dios es pensamiento, razón y propósito, de los cuales participo como ser humano. Y en esta realidad que es pura ilusión de los sentidos, puedo elegir Ser quien Soy o no Ser, obnubilado por las tentaciones del existir. Mi filosofía es realista porque le doy existencia a Dios y a mi mismo en él.

Si no creo en Dios, entonces podría creer por ejemplo que lo que existe es sólo mi pensamiento porque de lo demás no estoy seguro, porque cambia y todos percibimos cosas diferentes. Por lo tanto todo es un sueño. Mi filosofía es idealista porque creo que sólo existe el pensamiento y todo lo demás es ilusorio.

Lo cierto es que mi modo de pensar condiciona mi vida, le da forma y me hace responsable de mi destino.

19
Dic

Aristóteles - El Realismo

Publicado por Malena el 19 de Diciembre de 2007

Aristoteles-El Realismo

La actividad de Dios no puede consistir más que en pensar, es pensamiento puro. Aristóteles.

Aristóteles traerá las ideas de Platón desde el cielo a la tierra para hacer que las ideas sean inmanentes a las cosas y no trascendentes, e introducirá la idea dentro de la cosa sensible y el hombre.

Aristóteles es un discípulo de Platón pero como vemos tiene las siguientes objeciones contra la teoría de las ideas de Platón:

1) el dualismo, mundo sensible mundo inteligible
2) el mundo de las ideas tiene que ser infinito
3) si hay ideas de cada cosa tendrá que haber también ideas de relaciones entre las cosas
4) si hay ideas de lo positivo tendrá que haber idea de lo negativo
5) no explica la génesis de las cosas, es decir, cómo se producen
6) la condición trascendente le parece insostenible. Aristóteles no ve la necesidad de dividir las ideas de las cosas

Sin embargo, Aristóteles está de acuerdo con Platón en lo siguiente:

1) el ser de las cosas sensibles es problemático porque cambia
2) la explicación del ser problemático de las cosas sensibles consistirá en descubrir detrás de ellas lo intemporal y lo eterno
3) seguirá estableciendo una distinción conceptual entre la esencia y la existencia

Aristóteles distingue tres elementos en la cosa real, tal como la vemos:

1) sustancia (el sujeto, lo individual)
2) esencia(el predicado, lo que hace que sea lo que es)
3) Accidente(los predicados que no afectan lo que es)

y en una cosa distingue dos elementos: la materia y la forma.

La materia es aquello con que algo está hecho, la forma es la figura de los cuerpos, es aquello que hace que la cosa sea lo que es, aquello que le confiere unidad y sentido.

La forma es lo que a algo le da una finalidad, aquello para que sirve.

Por lo tanto, la génesis de las cosas se explicaría diciendo que la cosa adviene a ser lo que es porque su materia es informada, es plasmada, recibe forma y una forma que le da sentido y finalidad.

Cada cosa es lo que es porque ha sido hecha inteligentemente, como el escultor hace una estatua, como el carpintero hace una mesa. Todas las realidades existenciales han tenido que ser hechas por una causa inteligente.

La metafísica de Aristóteles desemboca inevitablemente en una teoría de Dios, porque una existencia común no es necesaria, es contingente, lo mismo podría existir que no existir, no hay razón para que exista o no exista.

Esa existencia no necesaria tiene un fundamento en otra, supone que ha sido producida por otra cosa existente y así sucesivamente.

Toda la serie de cosas que existen contingentes necesitarán una existencia no contingente que las explique, una existencia que sea ella por si misma necesaria. Esta existencia es Dios.

Para Aristóteles no hace falta prueba de la existencia de Dios porque es tan cierta como que algo existe.

Este algo necesario, Dios, es inmóvil porque el movimiento implica ser y no ser sucesivamente.

Dios es inmaterial porque si fuera materia sería móvil.

Dios es el acto puro, la pura realidad.

Dios es la causa primera de todo.

Dios no puede más que pensarse a sí mismo.

Cada una de las cosas y las jerarquías de las cosas están todas en el pensamiento divino. Ese pensamiento divino en el cual toda la realidad de las cosas está englobada, es el pensamiento de si mismo, en donde Dios piensa sus propios pensamientos, y al punto de pensar sus propios pensamientos van siendo todas las cosas en virtud de ese pensamiento creador de Dios.

La religión cristiana toma de la teoría platónica principalmente las nociones de dualismo y trascendencia y del pensamiento de Aristóteles esencialmente las razones de la existencia de Dios.

18
Dic

Filosofía de Platón

Publicado por Malena el 18 de Diciembre de 2007

Platon

La dialéctica y la razón es la forma de llegar a la verdad para Platón.

Platón, siglo IV a. de C., debe una enorme parte de su filosofía a Parménides y otra buena parte a Sócrates. Se da cuenta del punto débil de la filosofía de Parménides y dice que éste confunde la existencia con la esencia, las condiciones formales del pensamiento con las condiciones reales del ser.

Lo que debe Platón a Parménides son tres elementos:
1) la intuición intelectual, la razón, el pensamiento racional es el que nos va a guiar a la aprehensión del verdadero y auténtico Ser.
2) la teoría de los dos mundos: el mundo sensible y el mundo inteligible.
3) El arte de discutir como método, o sea, la dialéctica

La influencia que Platón recibe de Sócrates es el concepto.

Para Sócrates todo lo que los hombres tienen que intentar en sus vidas es mantener la moral; ser justos, moderados, equilibrados y valientes.

Cada una de esas virtudes es discutida por Sócrates, aplicando el intelecto de modo que no quede ninguna confusión.

El concepto es la definición de esas virtudes, para llegar a tenerlos tan perfectos que permitiera transmitírselas a los jóvenes para que las aprendan.

Platón toma ese concepto y lo utiliza para la definición de todo lo demás relacionándolo con la idéa del bien, dando lugar al tema central de su doctrina.

Platón se da cuenta que el concepto es la esencia del objeto y la existencia. Esa unión es la intuición intelectual de la idea. Sólo la idea existe y tiene esencia.

Las ideas de Platón son las que realmente existen. Lo que nos parece real en nuestra vida son sólo sombras, ilusiones de lo que realmente es verdadero y que sólo se percibe con el intelecto. Estas idéas no cambian y son perfectas.

Platón solía recurrir a relatos para exponer sus pensamientos filosóficos, como el que refiere que el hombre tiene recuerdos anteriores a esta vida de otras experiencias del intelecto perfectas de donde habitan los espíritus contemplando las esencias eternamente.

Describe la realidad de esta vida como una mera proyección difusa de las cosas verdaderas, en la oscuridad de nuestro entendimiento. Esas proyecciones no son las cosas, se parecen a ellas pero no son reales.

El conocimiento sólo se obtiene con la intuición intelectual de las esencias verdaderas.

Platón reconoce una jerarquía y prioriza a la idea del bien por sobre todas las demás.

Las ideas para Platón son realidades que existen, las únicas, porque las cosas de esta vida son sólo reflejos de ellas. Por eso su pensamiento se considera un realismo de las ideas, que son trascendentes al hombre.

La religión cristiana se basa en la filosofía platónica.

17
Dic

Sócrates y el Método

Publicado por Malena el 17 de Diciembre de 2007

Para salvar su vida pudo haber pedido clemencia, pero prefirió ser fiel a su conciencia.

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Sócrates fue un filósofo griego, nacido en Atenas en el siglo IV a. de C., figura fascinante y casi mítica que no dejó nada escrito.

Maestro de Platón, era un sabio interesado por la moral, con un interés exclusivo por el tema de la virtud, a la que consideraba una consecuencia de la sabiduría.

Platón fue el encargado de transmitir sus conceptos, convirtiéndolo en el personaje principal de sus “Diálogos”, lo cual impide delimitar la doctrina socrática de la platónica.

De origen humilde, hijo de un escultor y una comadrona, fue un perseguido político a pesar de haber sido siempre defensor de la democracia.

Se le condenó a muerte bajo la acusación, corriente en esa época, de “introducir nuevos dioses” y de “llevar a la juventud por caminos equivocados”. El relato de su juicio y su muerte se hallan reflejados en la “Apología” y el “Fedón” de Platón.

Sócrates es el primer filósofo que habla de un método en filosofía, la mayéutica, que significa interrogación, o sea que el método de la filosofía de Sócrates consistía en preguntar.

Por ejemplo: ¿Qué es la valentía? Y observar las contradicciones de cada definición que surja de cada uno hasta llegar a una verdad, que no obstante, nunca será perfecta.

En Atenas la filosofía tomó un giro muy importante en esta época, pasando de los filósofos que se centraban en la naturaleza a los que orientaban su interés en los seres humanos y sus roles en la sociedad. Por esta razón Sócrates marcó un hito en la historia de la filosofía.

Sócrates era considerado una persona enigmática y de aspecto poco agradable, pero interiormente, se decía en esa época, era maravilloso.

El objetivo de Sócrates era aprender de la gente. Le gustaba conversar y preguntar como si nada supiera, y en el transcurso de esa conversación lograba quien hablaba con él se diera cuenta de las fallas de su razonamiento.

Intuitivamente era un verdadero psicólogo, tratando de que la gente viera sus propias contradicciones.

Pensaba que cualquiera puede entender cosas complejas solamente con el pensamiento racional.

Esta manera de actuar, poniendo en evidencia las incoherencias en que incurrían las personas significaba muchas veces dejarlas mal paradas y con la idea de haber pasado por tontos en público.

Por eso, con el tiempo, para muchos de los que les importaba más la opinión ajena que su oportunidad de aprender Sócrates pudo convertirse en alguien desagradable.

Sócrates no apoyaba a la clase dominante ni colaboraba en ningún sentido con ellos, por el contrario acostumbraba a desafiar a los poderosos, actitud que llegó a costarle la vida.

No quiso escuchar a sus amigos que le proponían huir para salvar su vida, porque habría hecho algo en contra de la justicia que lo había condenado según la ley, aunque el fallo de los hombres hubiera sido injusto.

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