17
Mar

John Locke, Biografía y el Empirismo Inglés

Publicado por Malena el 17 de Marzo de 2008

Para el Empirismo Inglés, la experiencia Es

John Locke - Biografía y el Empirismo Inglés

John Locke (1632-1704), nació en Inglaterra y se educó en Oxford donde posteriormente fue profesor de griego y filosofía. Era hijo de una familia puritana.

El pensamiento escolástico no lo conformaba y se volcó hacia el pensamiento de Descartes y el conocimiento científico.

Estudió Medicina y mientras redactaba su obra participó en política, actividad que provocó su exilio en dos oportunidades.

Su trabajo literario, a pesar de reducirse a pequeñas obras, ha influido notablemente en el pensamiento moderno.

Su punto de vista crítico del conocimiento constituyó el primer intento de una filosofía empirista, basada en la experiencia, es decir, lo real y práctico.

El concepto de experiencia en el empirismo implica un significado más amplio, que se refiere también a la negación de la existencia de capacidades innatas en el hombre, y la afirmación de que todo conocimiento proviene de la realidad sensible.

La filosofía moderna en su esencia es idealismo, porque le da existencia y esencia al pensamiento, por lo tanto está en íntima relación con: la psicología para estudiar las vivencias; con la lógica puesto que también es razonamiento y con la ontología porque ésta se relaciona necesariamente con un objeto; y cada filósofo de esta etapa le pone énfasis a uno de estos puntos de vista.

El empirismo inglés por ejemplo va a adoptar el enfoque psicológico, minimizando los otros dos factores.

John Locke (1632-1704) inicia este movimiento cuando en la filosofía el pensamiento que ya predomina es idealista y comienza adoptando el punto de vista de Descartes.

Desde el punto de vista político es partidario de una postura política tolerante y liberal que se convirtió en la base de todas las constituciones políticas progresistas futuras.

El elemento más importante de su doctrina política es la idea de un estado con tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial y con instituciones como las que surgieron luego en Inglaterra basadas en su inspiración.

Locke se da cuenta de la necesidad que existe de aclarar el problema del conocimiento de la realidad, a partir del pensamiento; utilizando la palabra idea para expresar todo fenómeno psíquico general.

Para Locke, todo conocimiento proviene de la experiencia sensible, ya sea directamente o por reflexión.

Locke se centró en estudiar el origen de las ideas y llegó a la conclusión que provienen de la sensación y de la reflexión.

La sensación para Locke es la experiencia externa o modificación que se produce en la mente cuando algo excita los sentidos y la reflexión es la experiencia interna que percibe lo que ocurre.

Para Locke las ideas simples que provienen de la sensación y de la reflexión son ideas que corresponden a la realidad exterior que existe en si misma, similar a sustancia extensa de Descartes; y la intuición de nosotros mismos es el medio para llegar a la sustancia real.

Distingue en las percepciones elementos primarios y secundarios. Los primarios, son la extensión, la forma, el movimiento y la impenetrabilidad de los cuerpos que son propiedades de los cuerpos mismos y las secundarias son puramente subjetivas, como el color, el sabor, el olor o la temperatura.

El psicologismo de Locke respeta la sustancia de Descartes, pensante, extensa y Dios que le sirve de base a su filosofía.

El Empirismo ha gozado de gran aceptación a nivel científico.

14
Mar

El Idealismo y el Problema del Conocimiento

Publicado por Malena el 14 de Marzo de 2008

El Idealismo y el Problema del Conocimiento

El problema del pensamiento requiere una teoría del conocimiento.

A partir del pensamiento de Descartes, se plantea la necesidad de una reflexión lógica y psicológica sobre el pensamiento y el objeto. Por lo tanto, se requiere comenzar con una teoría del conocimiento, sus orígenes, límites y posibilidades.

Esta teoría podrá ser psicológica, referida a la experiencia mental del sujeto; o lógica, relacionada con el pensamiento racional.

John Locke, propone un abordaje psicológico sobre el conocimiento humano, investigando sobre el origen de las ideas y de los pensamientos y si la realidad coincide con el pensamiento. Trata de ahondar sobre los distintos tipos de ideas complejas y cómo surgen de las simples y sobre los límites y la posibilidad del conocimiento humano.

Después de él, otros filósofos ingleses siguen en la misma línea planteando sobre todo el problema del conocimiento antes que el metafísico desde el punto de vista psicológico.

Así, Berkeley, encara y resuelve el problema del conocimiento antes de mostrar su metafísica espiritualista.

Hume, otro filósofo inglés, positivista, que por esa condición no expone ninguna metafísica porque se opone a ella, también muestra y le da solución al problema del conocimiento.

Leibniz y Kant también proponen una teoría del conocimiento; Leibniz con un libro en respuesta al libro de Locke sobre el entendimiento humano y Kant con sus tres notables libros “Crítica de la Razón pura”, “Crítica de la Razón, práctica”, y “Crítica del Juicio”, los más completo y perfecto de la filosofía moderna sobre la teoría del conocimiento.

Vemos entonces que el Idealismo conduce a la filosofía necesariamente a tratar una teoría del conocimiento, el instrumento mental imprescindible para entender la realidad.

Una teoría del conocimiento necesita analizarlo como fenómeno, es decir aislarlo de los cambios históricos y existenciales, sin importarnos si existe o no existe si es posible o no; o sea, poniéndolo entre paréntesis.

Vemos en primer lugar al sujeto que piensa, al sujeto que conoce y al objeto conocido, porque todo conocimiento surge de la dualidad o relación sujeto objeto.

Es una correlación irreversible porque no pueden pensarse el uno sin el otro, y en forma independiente no significan nada; y porque ni el sujeto se puede convertir en objeto ni el objeto se puede convertir en sujeto.

El sujeto capta al objeto mediante un pensamiento y este pensamiento del objeto lo modifica totalmente.

Por lo tanto, tenemos ahora al sujeto, al objeto y al pensamiento.

El objeto es trascendente con respecto al sujeto porque permanece siempre mediatizado por el pensamiento.

Un conocimiento es verdadero cuando coincide con el objeto, porque cuando no concuerda con el objeto no es conocimiento.

Si tenemos en cuenta que el conocimiento es correlación de sujeto objeto está dentro del campo de la psicología; si enuncia algo sobre el objeto está dentro del campo de la lógica y también está dentro de la ontología porque estudia lo que Es, lo que está ahí.

Es decir, que una teoría del conocimiento necesita un abordaje psicológico, lógico y ontológico.

13
Mar

Descartes y la Realidad en sí

Publicado por Malena el 13 de Marzo de 2008

No podríamos saber si existe la realidad, si Dios no fuera ni existiera.

Descartes y la Realidad en si

A través de la duda Descartes llega a la conclusión que somos sustancias pensantes y que de eso es imposible dudar.

Esta condición de ser en sí del pensamiento es diferente a la concepción realista de los filósofos antiguos que proponían la existencia de las cosas independientemente del pensamiento y su inteligibilidad, o sea pueden ser conocidas por la razón.

Como vemos, la cosmovisión idealista, aunque reconozca la existencia en sí del pensamiento inteligente no hace lo mismo con las cosas fuera del pensamiento.

Descartes se pregunta si las cosas de la realidad existen o si son producto del pensamiento.

Por esta razón trata de distinguirlos y se da cuenta que tenemos algunos pensamientos que son poco claros, indefinidos y otros que son diferentes porque tienen más claridad.

Los pensamientos poco claros, difusos pueden ser producto de nuestra percepción que nos hacen dudar; pero existe la posibilidad de analizarlos, descomponerlos en sus elementos y llegar a obtener un pensamiento claro y distinto, como son las formas geométricas.

Sin embargo, así y todo Descartes sigue dudando de la existencia en sí de esa esfera, fuera del pensamiento, porque ningún pensamiento es garantía de una realidad fuera de él.

Si Descartes se quedara en esa postura su filosofía resultaría un solipsismo, es decir, que lo que sin duda existe es el yo y el pensamiento. Pero Descartes no que queda allí y en su investigación descubre que entre los pensamientos claros y distintos hay uno que en sí mismo es una garantía de que existe fuera del pensamiento. Ese pensamiento es la idea de Dios.

Entonces nos da tres pruebas de su existencia: la primera es que el hombre no puede tener una idea sobre Algo superior a él mismo, de modo que necesariamente esa idea de perfección absoluta e infinita corresponde a una realidad fuera del pensamiento.

La segunda prueba que es semejante a la de Aristóteles, consiste en que la existencia del hombre es contingente, no necesaria porque pudo no haber existido, por lo tanto necesita un fundamento más allá de mis progenitores, mis abuelos y todos mis demás ancestros.

La tercera prueba es que la esencia de la idea de Dios en el pensamiento contiene necesariamente su existencia porque es una perfección y a una perfección no le puede faltar nada.

Descartes hasta ahora consiguió demostrar indudablemente dos existencias, la del yo pensante y la de Dios.

Habiendo demostrado la existencia de Dios, su perfección se convierte en la garantía de la realidad en sí de los pensamientos claros y distintos.

Vemos que Descartes logra con esta demostración salir del yo pensante y otorgarle existencia a estos pensamientos.

Pero el mundo existente de Descartes es un mundo de formas geométricas, sin colores, ni irregularidad alguna, una realidad que denomina extensión.

Por lo tanto, Descartes sólo reconoce como realidad sustancial al yo pensante, a Dios y a la extensión.

El mundo cartesiano es el mundo de la ciencia moderna, que elimina la cualidad y tiene en cuenta solamente lo que se puede medir. Para Descartes, la naturaleza está compuesta de puros mecanismos incluyendo al hombre, cuyas pasiones y emociones son ideas confusas y poco claras que no son reales.

Se establece así el imperio del intelecto y de la razón inaugurando así la era del racionalismo.

12
Mar

Descartes y el Idealismo

Publicado por Malena el 12 de Marzo de 2008

descartes.jpg

Yo existo porque pienso y la realidad es un misterio.

La crisis de las religiones y una nueva visión del mundo a partir de los descubrimientos científicos registrados desde el siglo XV, provocaron el surgimiento de una nueva filosofía condicionada esencialmente por el pasado.

Parménides descubre la razón del pensamiento humano y a través de la razón trata de descubrir el Ser. Piensa que el Ser es inteligible y que las cosas en su esencia también son inteligibles.

Con este razonamiento Parménides inaugura un camino en la filosofía que no se abandonará nunca.

Descartes continúa con el pensamiento de Parménides; y teniendo en cuenta el fracaso aristotélico, preocupado por no cometer los mismos errores, se centra en la forma de llegar al conocimiento.

Esta actitud le da la característica de lo que será el futuro del pensamiento moderno que busca incansablemente la forma de no volver a equivocarse.

Para Descartes, el método para evitar el error será su punto de partida y comenzará su filosofía con una teoría del conocimiento.

El problema cambia de dirección y se centra en cómo descubrir la verdad de manera que lo que se afirme no pueda ponerse en duda.

Por lo tanto, la duda para Descartes será el método para llegar a tener la certeza de lo verdadero.

Lo que a él le interesaba era el pensamiento mismo, no el contenido, que podía ser falso, porque sólo se puede estar seguro, sin ninguna duda, de que se está pensando.

De lo que se puede dudar es que el pensamiento coincida con la cosa que se quiera conocer, pero del pensamiento nadie puede dudar.

Por lo tanto, para Descartes existe el pensamiento y existe el yo pensante; porque es de lo único verdadero.

Al centrarse en el yo, Descartes se ve obligado a llegar a la realidad de las cosas a través del yo y eso llevará a una investigación del funcionamiento de la mente por parte de algunos filósofos, como Hume, en Inglaterra, mientras que otros se dedicarán a buscar soluciones lógicas, principalmente los alemanes, como Kant.

Vemos entonces que el idealismo propone al yo como cosa existente y la realidad como un problema para resolver.

La actitud realista había sido algo natural, espontánea, un simple darse cuenta que el mundo está hecho para que el hombre lo pueda conocer, en tanto que el idealismo supone una actividad voluntaria y una actitud adquirida por la experiencia debido a sucesivas equivocaciones del pasado.

El realismo va hacia las cosas naturalmente, considerando al hombre como parte de la naturaleza, mientras que el idealismo observa a las cosas y las vuelve al yo voluntariamente para su análisis lógico o psicológico, separándose de la naturaleza.

El idealismo considera a la realidad no como parte del hombre sino como algo independiente de él que hay que conquistar con el pensamiento.

Llegamos así a la identidad entre el pensamiento y el yo; a la realidad del pensamiento puro, abandonando al objeto que es dudoso, porque no es inmediato.

La inmediatez de mis propios pensamientos es lo indudable de modo que ese yo que piensa es la base del idealismo.

Para Descartes el pensamiento es una cosa pensante, o sea que el yo es una sustancia.

11
Mar

Biografía de René Descartes

Publicado por Malena el 11 de Marzo de 2008

El pensamiento de Occidente recurre a fórmulas herméticas muy antiguas de Oriente.

Descartes René-Biografía

René Descartes (1596-1650) fue un filósofo y matemático francés, educado en un colegio de jesuitas.

Durante su juventud perteneció a las filas del ejército durante alrededor de diez años, sirviendo bajo las órdenes de Mauricio de Nassau y más tarde bajo el mando de Maximiliano de Baviera.

Posteriormente regresó a París donde sólo vivió tres años cuando decidió trasladarse a Holanda, huyendo del bullicio y buscando la soledad.

Descartes hizo importantes aportes en geometría y realizó notables trabajos en el campo de la óptica y en anatomía. Pero su principal contribución fue sentar las bases de la filosofía moderna y de la teoría del conocimiento.

Este filósofo aspiraba a transformar a la filosofía en una ciencia con el rigor y la claridad de las matemáticas.

Para comprender el surgimiento del pensamiento de Descartes hay que entender el contexto histórico en el cual él vivió y el avance en esa época de los descubrimientos científicos.

En primer lugar la división en la iglesia, las guerras religiosas y la aparición del protestantismo. Luego, el descubrimiento de la redondez de la tierra que deja de ser el centro del Universo; de manera que el hombre se ve obligado a abandonar el realismo aristotélico para entrar en una nueva etapa de profunda crisis que obliga a replantearse los principales problemas de la filosofía.

Descartes cuenta con un pasado filosófico que ha fracasado, de manera que él tiene que comenzar a hacer una filosofía con mucha más prudencia y cuidado.

Ese esmero en evitar el error le imprime a la filosofía moderna un sello distintivo cuando se enfrentan a la pregunta de ¿Quién existe?

Descartes se da cuenta que la única manera de evitar el error es centrarse en cómo se llega al conocimiento, y construye una filosofía centrada en el método.

La principal pregunta que se hace Descartes es ¿cómo se hace para llegar a la verdad libre de toda duda? Por lo tanto transforma la duda en un método.

Se trata entonces de descubrir una propuesta de la cual no se tenga la más mínima duda, sin caer en la formulación de conceptos sino que se logre en forma inmediata, o sea que entre el objeto y el observador no haya nada.

Y entonces descubre que el pensamiento mismo es lo único capaz de alcanzar esa condición de inmediatez. Porque puede dudar de sus percepciones pero de lo único que no puede dudar es de que está pensando.

Es decir, de estar consciente es de lo único que no puede dudar. De modo que para Descartes, lo que verdaderamente existe es el pensamiento; y formula la frase que lo lleva a la inmortalidad: “Pienso, luego existo”.

Es el origen del idealismo.

De lo que sí puede dudar es de lo que está más allá de su pensamiento, o sea de lo que alcanza a percibir en forma mediata a través de sus pensamientos.

Invitado Descartes por la reina Cristina a vivir en Suecia en 1649, fallece en Estocolmo.

Gestionado con WordPress

Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este blog

La Guía 2000 forma parte de la red InicioGlobalPrivacidadContactoPublicidad