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El vuelo de Ícaro

Publicado por Christian

Existía en Creta un poderoso rey llamado Minos, quien hizo construir un engañoso edificio con el objetivo expreso de encerrar en él a un temible Minotauro, monstruo con cabeza de tiri y gran cuerpo humano, hijo de Pasifae (esposa de Minos), y de un toro divino. El arquitecto, a quien Minos encargó llevar a cabo la construcción de un laberinto, era un célebre artesano, gran ingenio y mecánico, llamado Dédalo, famoso incluso por ser el autor de la escuadra, del hacha y de la plomada. A pesar de la duración inestimable de una construcción de tal envergadura, el resultado final fue una absoluta y bella maravilla, haciendo famosa, en todo el mundo, a la propia ciudad de Minos.

Dédalo enseña volar a Ícaro

Finalmente, el Minotauro fue recluido en el más oscuro y tenebroso lugar del laberinto, considerado como una manifestación de la divinidad, y requería ser alimentado con carne humana, cuyas víctimas eran introducidas en aquel vericueto de estancias y de corredores donde nadie nunca pueda encontrar la salida. Pero, para que fuera posible seguir con el ceremonial que correspondía precisamente a esos pobres “elegidos”, los cuales corrían y corrían hasta agotarse sin dar con esa salida, debía llevarse a cabo en el mayor de los secretos, en referencia a la disposición y colocación de las diferentes partes del mismo laberinto, por lo que se trató por todos los medios que, finalizada la construcción propiamente dicha, Minos ordenó que Dédalo se adentrase en su propia obra con su joven hijo Ícaro. Dédalo, privado de sus mismos planos originales, no sabía encontrar la salida, pero en este punto, el ingenio corrió en su socorro, llegando a construir un artefacto todavía más sorprendente: la primera máquina para volar.

Uniendo con gran paciencia las plumas de las alas de todos los pájaros que podía encontrar, y pegándolas con cera, construyó para sí mismo, y para su hijo, dos pares de enormes alas que podían atarse a la espalda y maniobrarse agitando los brazos.

Cuando todo hubo terminado, y había finalizado el proyecto en sí, Dédalo decidió probar los artefactos, llamando a Ícaro, poniendo en su espalda las grandes alas, e instruyéndole en cómo debía utilizarlas, y para qué las había llevado a cabo.

Poco después, padre e hijo, agitando con gran fuerza y rapidez los brazos, se alzaron sostenidos por las blancas y bellas alas en el gran azul del cielo, observando primero a sus pies la isla de Creta, y luego la inmensidad del mar.

Ambos volaban seguros y felices, llegando incluso a maniobrar nuevas evoluciones dBella y maravillosa pintura en donde distinguimos al pobre Ícaro cayendoel propio aparato. No obstante, su padre gritó, comentándole que no hiciera más de lo que su ingenio podía realizar, pero Ícaro no lo podía escuchar. Subió y subió hasta lo que pudo, llegando a sentir el inmenso calor de los rayos del Sol. De pronto, la cera comenzó a fundirse, pues la armazón empezó a doblarse y se partió, las plumas se despegaron y se perdieron en la distancia. Intentó en vano mantenerse suspendido y no perder altitud, pero cayó finalmente a las aguas del mar.

Dédalo, completamente sorprendido, atónito y triste, había contemplado estupefacto la pérdida de su pobre y desdichado hijo en riguroso directo.

Pocos mitos pueden tener significados y enseñanzas tan precisas. El encarcelamiento de Dédalo puede interpretarse como el encarcelamiento mismo del ingenio, de la ciencia, de los celos, de supersticiones diversas y de factores extraños a su esencia.

Categorías: Mitología

8 comentarios para “El vuelo de Ícaro”


  • Me gusta mucho esta historia . Suerte k hay gente como vosotros k publicais estas historias tan maravillosas

  • AMI ME GUSTA MUCHO ESTE MITO PERO A LA VES ES UN POCO TRISTE ME ENTERE DE ESTE MITO GRIEGO GRACIAS A MI LIBRO Y QUERIA SAVER ALGO MAS ES MUY INTERESANTE CHAU

  • esta historia es buena pero triste

  • Miguel A. Alonso Julio 22, 2008 a las 4:55 pm

    creo q fue dedalo quien sugirio a ariadna lo del obillo, para k teseo pudiera salir del laberinto tras matar al minotauro, por eso encarcelaron a dedalo e icaro en el laberinto

  • ¿QUE HARIAS SI VIVIERAS ENCERRADO POR UN REY COMO MINOS EN UNA TORRE MUY ALTA FRENTE AL MAR?

  • ESTOY DICHOSO CON LA HISTORIA

  • que cochinos por que esto es una pagina publica respeten por que aqui entran niños menores de 14 años

  • La inovacion que nos libera de nuestra suerte, puede encarcelarnos en otra, tecnologia sin moral es ingenua aun para el mismo contructor, 6000 años de ciencia acumulada, ¿cuanto de moral y de sana convivencia?, es ese el paradigma que debería haber exitado a Dédalo y debiera incentivar a los cientificos de hoy.
    Jesus ya nos advertia sobre la preocupacion execiva de que vamos a comer, como nos vamos a vestir, nos decia buscad del reino de Dios y lo demas vendra por añadidura, ¿Quién es capaz de agregar una mediada mas a su altura, a los ojos de Dios o a los de la propia conciencia moral? ¿hemos agragado en una medida nuestra altura como ser humano, sin la nececidad de instruirnos moralmente para que nuestrra cultura y ciencia no nos estalle en la cara? Vean como se llenan las carlceles del mundo
    La Filosofía enciende un farolito en medio de tanta tecnología sin alma, sin honor, sin rostro, ni interes por mejorar la convivencia humana.
    En la precariedad aceptamos la humildad y entendemos con los que nos ayudan lo importante del respeto. La cruz que nos invita a cargar Cristo es la tolerancia por el que no entiende convivir.
    el vuelo de icaro ilustra nuestro continuo escapar, y no enfrentar nuestro destino, nuestro destino es la moral no la tecnología