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El Confucianismo – Segunda Parte

Publicado por Malena

el confucianismo - Segunda Parte

El Confucianismo, el Taoísmo y el Budismo, así como también otros cultos chinos populares, e incluso algunos aspectos del Chamanismo, se funden en un solo culto y permiten a los chinos entender más la vida; conformando lo que los chinos llaman “La Gran Iglesia”.

Los chinos por tradición, para las fiestas nacionales son Confucionistas; ante las enfermedades son Taoístas, por su sabiduría sobre la naturaleza y su conexión con el espíritu; y frente al misterio de la muerte son Budistas, porque el Budismo es una doctrina que propone la existencia del karma, la posibilidad de la reencarnación y de las vidas pasadas y futuras.

Estas tres religiones, en lugar de competir entre ellas o luchar para conseguir adeptos, como lo hacen muchas religiones de Occidente, se complementan superponiéndose, fieles a sus filosofías básicas que hacen posible el entrelazamiento de los opuestos.

En el Confucionismo no hay respuestas trascendentes, ni metafísica alguna, porque Confucio no se consideraba un ser divino ni mencionaba a algún Dios en particular. Sólo es un método para vivir una vida de bondad y llegar a organizar una sociedad estable y pacífica.

Las enseñanzas de Confucio, después de su muerte, fueron recopiladas por sus discípulos en el libro denominado “Analectas”, doctrina que domina profundamente el pensamiento chino hasta nuestros días.

Las principales pautas para seguir en la vida, según Confucio, son:

1) Jen: Significa cómo debe ser la relación ideal entre las personas. Esa relación se debe distinguir por la nobleza en la conducta, la cordialidad, el respeto por uno mismo y la consideración hacia los demás, así como por la disposición a la buena fe y la caridad. En la vida privada la relación ideal se puede lograr mediante la cortesía, la generosidad y la solidaridad; siendo elegantes, seguros y competentes en las tareas; teniendo buenos modales, hablando poco y evitando alardear o mostrar superioridad, salvo en los deportes; y ni éxito provocará orgullo ni la adversidad amargura.

2) Li: Significa el modo de hacer las cosas. Las palabras deben coincidir con el pensamiento y con las cosas. Nada en exceso, todo en equilibrio y en el justo medio, manteniéndose alejado del entusiasmo exagerado y de la indiferencia pero cerca de los valores puros. La justicia deberá reinar entre príncipes y súbditos; el amor entre padres e hijos, los deberes entre hombre y mujer; el respeto a los mayores y la lealtad entre amigos.

3) Te: Significa el poder por el que se rigen los hombres. El poder no se debe imponer por la fuerza sino que tiene que inspirar admiración del pueblo por hacer el bien.

4) Wen: Significa el arte de la paz en lugar de la guerra, mediante expresiones estéticas y espirituales como la música, la pintura, la danza, porque transforman al hombre y lo lleva a la virtud.

Para Confucio, la seguridad y felicidad del hombre se basan en la tradición, la autoridad y la obediencia; y la educación es lo que hace al hombre más humano. La persona buena es la que trata de ser mejor.

Confucio murió en el año 478 antes de Cristo a la edad de 73 años y sus enseñanzas aún sobreviven en el pensamiento chino.

Fuente: «Religiones del Mundo», Houston Smith