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El Calendario Chino

Publicado por Malena

calendario chino

El calendario tradicional chino, no astronómico, tuvo su origen hace más de cuatro mil años y nunca sufrió ninguna modificación.

Este calendario (denominado el ciclo de los sesenta), surge alrededor del año 1500 a. de Cristo y consiste en la agrupación de días de sesenta en sesenta, que indicaban las ceremonias animistas.

Los chinos en esa época no usaban los decimales sino sesenta símbolos a partir de dos series: de diez símbolos (los diez troncos celestes) y de doce símbolos abstractos (las doce ramas terrestres).

Estos símbolos representa un árbol invertido que tiene las raíces en el cielo y sus ramas en la tierra, elemento que se encuentra también en las tradiciones chamánicas de India y de Arabia, de los hebreos, los rusos, los islandeses y también de los finlandeses.

Este sistema continúa empleándose hoy en día y figura en el calendario oficial.

Del mismo modo, el ciclo de los doce animales se halla en sus calendarios, y que son conocidos por todos los chinos y en buena parte del mundo (el año del perro, del conejo, etc.)

En China han existido además, otros calendarios distintos del oficial, como el musulmán o el revolucionario, cuya estructura se parece a la del calendario cristiano, adoptados ambos en distintas épocas durante la era actual.

Sin embargo, el calendario en sí, astronómico, surgió en el primer milenio antes de Cristo, a partir de observaciones astronómicas, y sufrió gran cantidad de correcciones para poder sincronizarlo con los cielos lunar y solar.

Debido a la gran cantidad de sucesiones de dinastías y a la creencia de los chinos, aprovechada por sus gobernantes, de que era imposible saber a largo plazo el movimiento de los astros; entre los años 104 a. de C. y 1664, fue modificado más de cincuenta veces, para hacerlo imprevisible año tras año.

Los cálculos para estas reformas, que revelan un conocimiento astronómico y matemático muy exacto, se mantenían en secreto y sólo el emperador recibía el calendario con las predicciones astrológicas.

El calendario chino astronómico adoptó de esa forma un carácter solar y lunar durante el primer milenio antes de Cristo, al principio solamente la luna, o sea que la luna nueva era la que determinaba el comienzo de cada mes y luego alternativamente había meses de 29 días y otros de treinta.

Dado que el cálculo no permitía sincronizar la luna nueva con el comienzo del mes, no era posible que durara mucho tiempo; por lo tanto se decidió agregar un día extra a ciertos meses de 29 días.

Para sincronizar el año lunar y solar se añadía al calendario un mes adicional, cuando la diferencia superaba un mes lunar, generalmente a fin de año.

Al ser imposible la obtención de un calendario exacto que estuviera de acuerdo con las fases lunares y con los solsticios, se le encargó a la oficina de Astronomía la reforma.

La astrología china no era una técnica para predecir el futuro de los individuos por medio del horóscopo, sino un elemento de utilidad política que utilizaban los gobernantes para tener a su favor la opinión pública.

La Astronomía estaba al servicio del poder, estaba prohibido su estudio y la población sólo tenía acceso a las observaciones del Sol y la Luna, el tema de las fiestas y lo relacionado con las tareas de todos los días.

Recién a partir de 1644, con la reforma de la astronomía china realizada por los misioneros jesuitas, todos los cálculos para el calendario chino se comenzaron a calcular en base a tablas astronómicas como las de Kepler.

En 1911, China adoptó la versión laica del calendario gregoriano al cual se le añadieron algunas de sus fiestas tradicionales, como el año nuevo chino.

Fuente: “Investigación y Ciencia”, Edición española de Scientific American, “El Calendario Chino”, Jean-Claude Martzloff., Diciembre 2010.