Filosofía

Hinduismo

Publicado por Malena

Las filosofías orientales son esencialmente religiosas y su objetivo principal es la experiencia directa mística de la realidad; y esta forma de pensar ha ejercido gran influencia en la vida social y cultural de la India.

El Hinduismo es un complicado cuerpo social y religioso que comprende muchas sectas, cultos y doctrinas religiosas que veneran gran cantidad de diosas y dioses y que practican un gran número de rituales, ceremonias y disciplinas espirituales.

Esta tradición espiritual de la India refleja su gran variedad geográfica, racial, lingüística y cultural; manifestaciones espirituales que pueden ser tanto filosofías de gran nivel intelectual y conceptos elevados como simples prácticas rituales del pueblo de carácter infantil e ingenuo.

La fuente del Hinduismo son los Vedas, antiguas escrituras de sabios de esa época, llamados videntes “védicos”.

Los Vedas son cuatro; las partes más antiguas contienen himnos y oraciones sagradas; seguidas de sacrificios rituales relacionados con los himnos védicos; y la última parte, denominada «Upanishads», que tiene un contenido altamente filosófico y práctico y que desde hace más de dos mil quinientos años contienen el mensaje espiritual hinduista.

Sin embargo, los pueblos de la India no recibieron esas enseñanzas sino una amplia y colorida mitología India.

La base de la enseñanza espiritual del Hinduismo es la idea de que todo lo que nos rodea es la manifestación de una misma realidad última, y esta realidad es la que unifica a todas las diosas y dioses y le da un carácter monista a esta religión.

La realidad última es el “alma”, Brahman, esencia interna de todas las cosas.

Brahman no se puede conocer con el intelecto, ni describir. Es el principio sin principio ni fin, el Supremo, el que está más allá, el ilimitado.

Sin embargo, Brahman es representado como una divinidad mediante un lenguaje mitológico.

Todos los dioses y diosas son los diversos aspectos de Brahman, reflejos de la única realidad última. Brahman se convierte en el mundo y al final volverá a ser Brahman.

El mundo es el escenario de la obra de Brahman y esta gran obra se denomina maya, que no significa que el mundo sea una ilusión, sino que es cuando el hombre cree que las cosas que lo rodean y él mismo tienen realidad propia, en lugar de ser conceptos de la mente que mide y clasifica.

El mundo de maya cambia en forma continua y la fuerza del cambio es el karma.

Karma significa acción, es el principio activo de la obra del creador donde todo está relacionado dinámicamente.

Mientras se está bajo los efectos de maya, o sea mientras se tenga una visión del mundo fragmentada, sin ver la unidad de todas las cosas y creyendo que se puede actuar en forma independiente, se estará preso del karma.

Para liberarse del karma y del encanto de maya, hay que darse cuenta que todo lo que se percibe es parte de la misma realidad, o sea experimentar que todo, incluso el sí mismo, es Brahman.

Esta experiencia es la liberación, que según el Hinduismo se puede lograr de distintas formas.

La forma de liberación vedántica incluye la meditación diaria y otras prácticas que hacen posible experimentar la unión con Brahman.

Otro método es el Yoga, que significa la unión del alma individual con Brahman.

La forma más popular de conectarse con la divinidad es adorando a un dios o diosa personal.

Las tres deidades más veneradas son Shiva, Vishnú y la Madre Divina.

Shiva es el bailarín cósmico, el dios de la creación y de la destrucción que mantiene el ritmo sin fin del universo.

Vishnú es el preservador del universo; y Shakti, la Divina Madre, es la diosa arquetípica que representa la energía femenina del universo.

A diferencia de gran parte de las religiones occidentales, el placer sensual no está censurado en el Hinduismo, porque el cuerpo es considerado como parte integrante del espíritu, porque para los hindúes, el ser humano tiene que realizarse a sí mismo con su cuerpo y su mente

Fuente: “El Tao de la física”, Fritjof Capra.