Filosofía

El Pietismo

Publicado por Malena

El Pietismo es un movimiento reformista surgido en el siglo XVII en el seno del luteranismo alemán como reacción a la rutina del culto y al dogmatismo doctrinal, que pone el acento en los aspectos prácticos del cristianismo y que defiende el concepto del sacerdocio de los fieles, y la reforma de la enseñanza teológica.

El principio del sacerdocio de todos los creyentes, idea cristiana acentuada por el protestantismo, se aplica plenamente en el pietismo, de manera que no sólo los teólogos podían dirigir los grupos de lectura de la Biblia sino también legos sin formación académica.

Philipp Jakob Spener (1635-1705), fue el fundador de este movimiento al organizar las “asambleas piadosas”, que eran reuniones habituales donde los cristianos compartían sus experiencias espirituales y donde se leían escritos devocionales.

Spener propiciaba, un estudio más minucioso de la Biblia, una participación mayor de los laicos en el culto y una formación ministerial basada en la piedad y el amor operante.

La Universidad de Halle de Alemania fue el centro de este movimiento, en la época de August Hermann Francke (1663-1727), que fue el sucesor de Spener.

El pietismo ejerció su influencia en la Iglesia metodista y en la Iglesia de Moravia; y también en el filósofo Kant y en F.D.E. Schleiermacher.

El conde Zinzendorff Hernuk fue el fundador del grupo pietista de los “Hermanos Moravos”, que especialmente promovió las misiones extranjeras.

El movimiento pietista, a pesar de haber perdido poder con la Ilustración, aún tiene influencia en el pueblo alemán.

La intención que dio origen al pietismo fue renovar el ideal cristiano original. Por un lado es la respuesta a la insidiosa dispersión de los fieles debido a la compleja y sofisticada teología wolffiana; y por otro resuelve, en el seno del luteranismo, los problemas provocados por la Guerra de los Treinta Años.

El avance de las ciencias de la naturaleza sacudió profundamente la forma tradicional de ver el mundo y la filosofía ilustrada atacó a la teología oficial.

Para frenar este intento, la teología decidió darle fundamento filosófico a sus enseñanzas, lo que provocó la separación progresiva entre los fieles y la teología.

Por otra parte, el reconocimiento del dogma oficial era reclamado por el Estado absolutista.

El pietismo consideró ambas tendencias como manifestaciones externas que estaban en contra del ideal cristiano original, por lo tanto, se rebeló contra ambas.

El pietismo tuvo la intención de centrarse en la actitud y el sentimiento religioso, acentuando la vertiente subjetiva de la vivencia religiosa; y fue contrario a todo dogma y a toda institución eclesiástica. La oración compartida era considerada, en ocasiones, más relevante que el oficio religioso.

En este movimiento tiene vital importancia el principio luterano que sostiene que la Escritura Sagrada es la fuente de la fe y del conocimiento de Dios.

Se opusieron a esta doctrina, contraria a todo dogma y al clero, que enfatiza que la creencia y el fervor religioso debe manifestarse en la vida cotidiana; los luteranos ortodoxos, que creen en que solamente la fe redime al hombre.

Immanuel Kant, tuvo una instrucción religiosa pietista en el Collegium Fridericianum, pero tanto los métodos pedagógicos como las obligaciones religiosas fueron motivo de sus críticas. La exageración e inclusive la coacción religiosa generó en él un rechazo a la práctica de la oración.

Kant no perteneció nunca a la feligresía y no visitaba la iglesia ni siquiera los domingos.

Fuente: «Colección Grandes Pensadores»; «Kant, vida, pensamiento y obra»; Enciclopedia Salvat; Enciclopedia Universal Británica.