Filosofía

Epicuro

Publicado por Ruben Avila

Epicuro es uno de los filósofos más difamados de la historia de la humanidad. Cierto, la frase parece exagerada, pero si acudimos a lo que decían, y hacían, sus contemporáneos de él, tal vez nos deje de parecer una exageración. Porque no estamos refiriéndonos solamente a que le insultasen, claro. Hay más detrás de la afirmación anterior…

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Así, Timócrates, en un escrito titulado Delicias, asegura que Epicuro era un ignorante, tanto de muchos temas de la teoría como de a la vida en general. También dice de él que vomitaba dos veces al día debido a sus excesos y que su salud daba pena. De igual forma, asegura que se gastaba 1 mina diaria en comer, aunque parece que esto también lo dice el propio Epicuro, y que convivían con él varias heteras. Además, aseguraba que en sus escritos no hacía más que repetirse y que no paraba de meterse con otros autores.

Sin embargo, lo anterior tampoco parece un exceso. Un autor que le recrimina en varios asuntos y le menosprecia en general. Nada del otro mundo. Resulta que otros autores, como el estoico Diotimo, del que dicen que odiaba a Epicuro, escribió varias cartas, 50 en número, de mal gusto. El asunto, claro, es que las escribió el primero pero haciéndose pasar por el segundo. Pura maldad, vaya.

Y al margen de los dos pensadores anteriores, nos cuenta Diógenes Laercio, también le calumniaron los seguidores de Posidonio, el estoico; Nicolao; Soción, Dionisio de Halicarnaso; Heródoto. Junto a Timócrates y Diotimo hacen un número interesante porque, claro, no es que aseguren que su doctrina era herrada, lo cual es más o menos habitual, sino que sencillamente trataban de humillarle como persona.

Por esa misma razón aseguraban que iba por las casas de los pobres, junto a su padre, enseñando a leer y escribir por «una paga mísera»; que prostituyó a uno de sus hermanos; que se adueñó de las teorías de Demócrito sobre los átomos —las formuló como si fueran suyas—; que no era ciudadano legítimo; y cosas por el estilo.

Los insultos de Epicuro

Aunque si hacemos caso a Timócrates, Epicuro no se quedaría atrás, ya que no paraba de meterse con otros pensadores. Así, a Nausífanes le llamaba “iletrado”, “analfabeto” e, incluso, “molusco”; a Platón le llamaba “el áureo”, como mofa, se entiende, y a sus seguidores “aduladores de Dionisio”; de Aristóteles decía que era «un disipado, que tras haber devorado la hacienda paterna se enroló en el ejército y vendía drogas»; a Protágoras lo llamaba “portador de bultos”; a Heráclito “revolvedor”; a Pirrón “ignorante e inculto”; y a los dialécticos “roídos por la envidia”.
En realidad, podríamos seguir con la lista, porque continúa, pero nos parece que es suficiente como ejemplo de lo que pensaba Epicuro de otros pensadores. O, para ser exactos, de lo que decía Timócrates que aseguraba…

Pero, según nos cuenta Diógenes, la saña que tuvieron algunos con Epicuro no fue algo general, puesto que muchos de sus conciudadanos lo apreciaban, tenía bastantes seguidores e incluso se erigió alguna que otra estatua en su honor.

Imagen: deleuzefilosofia.blogspot.com.es

Categorías: Filosofía Griega, Grandes Filósofos