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Materialismo histórico

Publicado por Esteban Galisteo Gámez

El materialismo histórico es la concepción de la historia que desarrollaron en sus obras Karl Marx y Friedrich Engels. También recibe el nombre de concepción materialista de la historia. Se trata de un marco o modelo explicativo de la historia humana, el cual es central en la filosofía de Marx y Engels. Además, este marco explicativo ha trascendido a la propia filosofía marxista, de modo que no son pocos científicos sociales los que han adoptado este modelo para explicar las relaciones sociales, tanto desde un punto de vista antropológico, como sociológico e histórico.

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El materialismo histórico en una ilustración.

El materialismo histórico de Marx y Engels

Según Marx y Engels, el motor de la historia son los cambios en las fuerzas productivas de la sociedad y la tendencia al crecimiento. Si congelamos un estado de desarrollo de la historia, veremos que en esa sociedad son sus fuerzas productivas las que determinan las relaciones sociales y materiales de producción y la naturaleza del trabajo. Las relaciones materiales de producción de una sociedad definen las pautas de división del trabajo o de cooperación a la hora de producir. Estas son las que más favorecen el uso de las fuerzas productivas de la sociedad en cuestión. Por su parte, las relaciones sociales de producción determinan los roles sociales, los cuales determinan el control de las fuerzas productivas y la disposición de lo producido por ellas.

Todo ello estará orientado al crecimiento de las fuerzas productivas. Y el crecimiento depende de las circunstancias históricas. Dentro de las circunstancias históricas se incluyen las relaciones sociales de producción.

Esta sería la infraestructura económica de la sociedad, la cual determina la superestructura ideológica. La moral, la forma de Estado, la religión, la filosofía y el sistema jurídico de una sociedad, su ideología, estaría condicionada por las fuerzas productivas de la sociedad.

Lo ilustraremos con un ejemplo: en la sociedad feudal las fuerzas productivas de la sociedad estaban compuestas por las tierras de labranza, el ganado, los animales de carga, diversos aperos, los campesinos, los carros, las viejas vías romanas, los molinos, etc. Esta sociedad tendría la tendencia a disponer de cada vez más tierras, más animales de carga, más ganado, más campesinos, etc. Los campesinos tienen derecho a disfrutar de buena parte de lo que producen, sin embargo la propiedad de las tierras es del señor feudal. El señor feudal garantizaba la protección de los campesinos. Entre los campesinos y el señor feudal existía un vínculo personal de fidelidad. Por su parte, entre los señores feudales también existía una jerarquía, de modo que los más débiles estaban subordinados a los más fuertes, hasta llegar al rey.

Y la superestructura ideológica de esta sociedad está condicionada por esta infraestructura económica: el Derecho favorece a los señores en detrimento de los campesinos y los señores son considerados seres especiales por naturaleza, protagonistas de grandes gestas. No obstante, la religión garantiza que si uno trabaja duro y sufre como Jesús en la cruz, entonces en el cielo, una vez muera, será recompensado.

Llega un momento, durante el desarrollo de una sociedad, en el que las relaciones sociales de producción se convierten, según Marx, en un obstáculo para el desarrollo de las fuerzas productivas de esa sociedad. Las fuerzas productivas y las relaciones de producción son opuestas, así que caen en una contradicción. Y así se inicia un periodo revolucionario. Este proceso de revolución social tiene como objetivo armonizar las relaciones de producción y las fuerzas productivas de la sociedad. Y en función de esa armonización, surgirá una nueva superestructura ideológica.

El materialismo histórico como modelo explicativo

En la actualidad este modelo explicativo sigue vigente, siendo utilizado por antropólogos, historiadores y sociólogos. No obstante, este se ha deslindado de algunos elementos marxistas de los cuales se le considera independiente. Concretamente, se ha deslindado de la tesis defendida por Marx y Engels según la cual la sociedad burguesa sería desbancada por la clase proletaria, pues aquella era incapaz de desarrollar continuamente las fuerzas productivas de la sociedad.

Por otra parte, algunos partidos políticos socialdemócratas mantienen este elemento del marxismo como marco crítico, lo cual es vergonzoso desde un punto de vista marxista.